Rebanás


Cabe destacar en este blog una de las formas más tradicionales de presentar el pan para desayunar. Su elaboración no es muy complicada, pero sí meritoria por ser económica y exquisita.

También conocidas como picatostes —estos pueden hacerse en diferentes cortes, siendo los más típicos en forma de dados de un centímetro, tal como los hago para las Poleás—, pan “pringao” o pan frito, en mi casa siempre las hemos llamado «rebanás» por la forma del corte del pan, que ha de ser en rebanadas de un centímetro aproximadamente.

Mi madre siempre las preparaba los domingos y nos las tomábamos con el café con leche o el Cola Cao; además, en un platito ponía un poco de azúcar con canela para «mojarlas».

Si las conocéis, espero que os traiga buenos recuerdos de antaño y, si no, os animo a probarlas.

¡Buen provecho!


INGREDIENTES
  • 2 Piezas de pan de bollo, del día anterior
  • Aceite de oliva
  • Azúcar y canela molida
ELABORACIÓN
  1. Calentar el aceite necesario, en una sartén.
  2. Cortar el pan a rebanadas no muy finas ni excesivamente gruesas, pues en el primer caso se quemarían con facilidad y en el segundo, quedarían crudas por dentro.
  3. Poner en papel absorbente y servir calientes, aunque frías están buenísimas.










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