Pechugas de Pavo y Lomos de Cerdo Asados

Estas navidades pasadas hemos optado por hacer carne asada para la cena de Nochebuena como plato fuerte.
Además de los consabidos aperitivos y entremeses, que no pueden faltar en la mesa, como el jamón ibérico de Jabugo o la caña de lomo ibérico de bellota, las gambas blancas de Huelva o los langostinos de Sanlúcar, etc., etc.

Su elaboración es bien sencilla y se puede preparar con varios días de antelación, lo que nos ayuda a reducir el trabajo y dejar para el día en cuestión tan solo lo más básico, que ya es bastante…
La carne para realizar un buen asado, debe ser lo más fresca posible, garantizándonos así que quede súper tierna y jugosa.
Se puede servir en frío, cortándola en lonchas muy finas, con una pizca de Sal Rosa del Himalaya por encima.

O bien puede servirse como plato caliente, si la cortamos en lonchas de unos 3 mm de grosor.
Si decidimos servirla caliente, utilizaremos los jugos del asado para montar una salsa, y como guarnición puede ir acompañada de unos guisantes salteados, unas zanahorias baby cocidas, o unas patatas París.
En definitiva, las carnes asadas, son un buen recurso cuándo es necesario cocinar para muchos comensales, por ser sencillas de elaborar y además cunden muchísimo.
Todo un lujo en la mesa, con el mínimo esfuerzo.



PECHUGAS DE PAVO Y LOMOS DE CERDO ASADOS

(Para 25 Pax)

INGREDIENTES
  • 3 Pechugas de Pavo grandes (1 kg aproximado cada una)
  • 2 Lomos de Cerdo (1’5 kg aproximadamente cada uno)
  • Aceite de oliva, sal, pimienta negra, tomillo, vino blanco
  • Hilo de bridar
ELABORACIÓN
De las pechugas de pavo
  • Para asar las pechugas, es necesario tener las piezas de carne a temperatura ambiente al menos una hora antes de introducirlas en el horno.
  • Pondremos sal y pimienta recién molida por todos lados y procedemos a bridarlas con el hilo, para que queden con una forma homogénea y compacta.
  • En la bandeja de horno, disponemos las tres pechugas y las espolvoreamos con el tomillo, las rociamos con un poco de aceite de oliva y echamos un chorrito de vino blanco en el fondo de la bandeja.
  • Precalentar el horno a 200º C durante 15 minutos, introducir la bandeja con las pechugas y hornear a 190º C durante 1 hora.
  • A media cocción, voltearemos las piezas de carne y las rociamos con los jugos que hayan soltado. Si fuera necesario, añadiremos un poco más de vino blanco.
  • El tiempo de los asados depende del grosor de la pieza de carne y de la cantidad, yo suelo darle unos 20 minutos por kg, pero siempre vigilando y controlando el punto de asado. Sabremos que la carne está hecha, cuando al pincharla con una aguja, el jugo que suelte sea transparente.
  • Una vez asadas, las sacamos inmediatamente del horno, a una bandeja y dejamos que se enfríen completamente antes de envolverlas bien en film transparente para guardarlas en el frigorífico.
  • Los jugos resultantes del asado, los verteremos en un cazo y los reservamos para hacer la salsa.



De los lomos de cerdo
  • Los lomos no son necesarios bridarlos, pues mantienen bien la forma después de asados.
  • Los espolvoreamos, al igual que las pechugas, con sal, pimienta y tomillo. Rociamos con aceite y le ponemos igualmente, el vino blanco.
  • En esta ocasión he utilizado la misma bandeja de haber asado las pechugas, ya que no altera el sabor.
  • Introduciremos los lomos en el horno, que estará perfecto de calor, pues aprovechamos para meterlos, justo en el momento en que saquemos las pechugas.
  • Hornear del mismo modo que el pavo. 
  • Para esta cantidad de carne, el tiempo será similar al necesario para el pavo, pues tienen el casi mismo peso y grosor, que las pechugas.
  • Una vez asados, los sacamos a una bandeja, e igual que con el pavo, esperamos que se enfríen para guardarlos debidamente envueltos en film de cocina.
Para la salsa
  • Con los jugos del asado, procedemos a montar una salsa que nos servirá en caso de servir la carne caliente.
  • En un cazo levantar la salsa y desgrasarla. Reservar.
  • En una cacerola, ponemos unos ajos prensados y los doramos en la grasa que hemos sacado de los jugos y un poco de aceite, si fuera necesario.
  • Una vez dorados los ajos, añadiremos 1 o 2 cucharadas soperas de harina para hacer un roux (en función de la cantidad de salsa que queramos hacer), añadir un vaso de vino blanco y dejar reducir. Añadir los jugos del asado y llevar de nuevo a ebullición.
  • Rectificar de sal, y de líquido hasta conseguir la cantidad que queramos obtener. Esto se podrá hacer añadiéndole un buen caldo de pollo, o agregándole agua y una pastilla de caldo concentrado. Probar de sabor y rectificar lo que sea necesario.








Para servir la carne
 En frío
  • Cortar la carne en finas lonchas y acompañar de unos granos de sal Rosa del Himalaya.
 En caliente
  • Cortar la carne en lonchas de unos 3 mm de grosor y disponer sobre una bandeja de horno.
  • Calentar la salsa y rociar un poco por encima de las lonchas.
  • Introducir en el horno bien caliente durante unos minutos para que la carne se caliente, pero no debe hervir pues quedaría seca y se endurecería.
 Guarnición
  • Como acompañamiento, en ambos casos, se puede acompañar con una salsera con la salsa que hemos cocinado con los jugos. Además de poner unas verduras, como los clásicos guisantes a la bilbaína o unas patatas salteadas.