Canelones de Salmón

Después de publicar mi particular manera de hacer un pan casero sencillo, perdiéndole el miedo a encender el horno ya que va haciendo fresquito o al menos es lo que se espera, pensé que tras la celebración del octavo aniversario de «El Club de la Tortilla Perfecta», con mi tortilla de la abuela, y también habiendo publicado mi receta de melva con tomate —cocina atemporal según el pescado elegido—, como colofón al verano, iba siendo hora de compartir recetas más cálidas y reconfortantes.
Porque, aunque no lo parezca, el otoño está aquí, con sus vientos, sus lluvias y seguro poco falta ya para que nos imbuyamos de pleno en el invierno. De ahí surgió mi necesidad de enseñaros estos ricos canelones que preparé con la intención no solo de disfrutarlos en mi mesa (que también), sino de poner un poco más de variedad en mi lista de opciones a la hora de cocinarlos con diferentes rellenos. Los canelones son uno de esos platos que, si bien surgieron en origen como receta de aprovechamiento, hoy en día han llegado a ser todo un arte culinario según cómo los hagamos.
Pero no creáis que lo voy a poner complicado; mi cocina suele ser de las que yo califico como asequible. Es decir, con ingredientes que todos podemos conseguir fácilmente, además de no enredarse demasiado a la hora de meterse en los fogones. Lo mejor que tienen los canelones, a mi parecer, es que podemos dejarlos preparados con antelación, por lo que incluso se pueden congelar para tenerlos listos ante un imprevisto, o simplemente, para cuando, llegado el momento, solo haya que hornear y servirlos al gusto.
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| Taralli |
Realmente no los hice pensando en eso, ya que, en mi caso, fue todo en un instante: levantarme bien temprano, plantear el almuerzo, sacar todo lo necesario de la despensa y ponerme a ello. Y ahí estaban, listos para disfrutarlos con poco más que unas cuantas rosquillas de pan italianas, similares a nuestros picos sevillanos, conocidas como taralli (tarallo en singular). Así puse ese punto italiano en la mesa; pues, aunque corre el rumor de que en Italia no comen pan con la pasta, doy fe de que no siempre es así. Lo he comprobado en primera persona, todo es cuestión de gustos y de contar calorías. ¡Qué no se diga que no aviso, porque luego todo se sabe! ¡Ja, ja, ja!
La cosa fue que no tenía intención de hacer fotografías ni nada; quería probar cómo quedaban de ricos con este relleno que ideé para hacerlos de manera diferente. Sin embargo, no pude resistir la tentación de montar la mesa y sacar unas cuantas fotos. Mi cocina olía tan bien mientras se horneaban que no pude menos que inmortalizar el momento por si acaso, ya que no sabía cuándo los volvería a repetir. Es lo que tiene esto de bloguear: siempre ando pensando en hacer cosas nuevas (o al menos variadas) para que no sea siempre más de lo mismo. En fin, que como me conozco, ahí los dejo, y ya veremos qué hago con la mitad de la caja que me sobró, porque algo tendré que hacer, y seguro que no podré evitar dejar volar mi desmesura en la cocina.
Comenzamos.
INGREDIENTES
- 16 tubos de canelones (secos, sin cocción previa)
- 3 huevos ecológicos
- 160 g de paté de salmón
- 320 g de salmón al natural (en conserva)
- ½ cebolla fresca
- 150 g de pimientos dulces mini de colores
- 4 c/s de salsa de tomate frito (casera)
- 100 g de queso emmental
- 1 l de salsa bechamel
- Agua
- Sal
- Aceite de oliva virgen extra
- Cebollino (para decorar)
- Tomates cherry (para decorar)
Para la Salsa Bechamel
- 50 g de harina
- 50 g de mantequilla
- 1 l de leche
- Sal y pimienta
- Nuez moscada
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| Canelones |
ELABORACIÓN
De la salsa bechamel
- En un cazo, calentar la mantequilla y añadir la harina para hacer el roux.
- Añadir un poco de leche tibia y remover con la varilla para deshacer los grumos.
- Verter el resto de la leche poco a poco y llevar a ebullición.
- Salpimentar y añadir una pizca de nuez moscada recién rallada.
- Continuar removiendo hasta conseguir una salsa muy fina y ligeramente líquida.
Del relleno de los canelones
- En un cazo con abundante agua y sal, cocer los huevos durante 10 minutos. Enfriar, pelar, picar muy finamente y disponerlos en un bol.
- Picar en brunoise la cebolla y los pimientos de colores. Sofreír en una sartén con un poco de aceite de oliva.
- Una vez dorados, añadirlos al bol con los huevos junto con el paté de salmón y el salmón bien escurrido y desmenuzado.
- Mezclar hasta conseguir una pasta homogénea con textura. Disponer la mezcla en una manga y rellenar los canelones directamente en seco (ya que no necesitan cocción previa).
Del horneado y la presentación
- Cubrir el fondo de una fuente para horno con la salsa de tomate frito. Disponer lo canelones de manera ordenada.
- Cubrir por completo con la salsa bechamel y espolvorear el queso emmental rallado por encima.
- Precalentar el horno a 250 ºC con calor arriba y abajo durante 10 minutos.
- Introducir la fuente en el horno y hornear durante 30 minutos a 180 ºC con calor solo abajo.
- Gratinar durante los últimos 3 minutos, hasta conseguir una cobertura ligeramente dorada.
- Dejar reposar durante 10 minuto antes de servir.
- Presentar con un poco de cebollino fresco finamente picado y tres mitades de tomate cherry por comensal.



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