Arroz Aromático con Confit de Pato y Berenjena Japonesa


Hacía mil años que no preparaba en mi cocina un arroz frito al estilo chino, también llamado en España «arroz tres delicias» por aquello de combinar ingredientes que resultan extremadamente deliciosos.

Al principio, cuando descubrí el arroz chino, preparaba una mezcla básica en la que solo ponía —tal como lo había comido por primera vez— guisantes, zanahoria, gambas, jamón cocido y, por supuesto, tortilla francesa cortada en trocitos. Nada más era necesario para hacerme sentir como si estuviera en el séptimo cielo asiático sin moverme de la mesa de nuestra casa. 

Durante unos años me ceñí a la receta original, aunque poco a poco experimenté con otros sabores que hicieron que el popular arroz frito que yo conocía pasara a la historia. Por eso, no me atrevería a decir que el plato que os enseño hoy lo sea en el más estricto sentido de la palabra —al igual que ocurre con otras de mis interpretaciones, mi Arroz tres delicias vegetariano—. Aun así, para lograr ese punto oriental que me transportara al mismísimo Pekín, fui sumando ingredientes hasta conseguir una propuesta fantástica con mi sello personal. Podría haber añadido elementos más propio de la cocina china, como un toque de salsa de soja, unas gotas de aceite de sésamo para aromatizar o unos trozos de bambú para hacerlo más exótico; pero preferí dejarlo así: sencillo, con el aire elegante del confit de pato que, para mi gusto, aportó la nota gourmet.


Por otro lado, vuelvo a cocinar un ingrediente común en algunos de los platos compartidos en mis entradas más recientes: la berenjena japonesa, que este verano, por su delicado sabor, y también por ser una novedad para mí (nunca antes la había probado), ha estado muy presente en mi cocina. Aunque hubiera preferido las berenjenas que cultivan mi padre y mi hermano, porque esas sí que son un verdadero manjar, pero este año no han sembrado nada en nuestro huerto, pues decidieron dejar la tierra en barbecho temiendo, además, al calor. Y menos mal que se ahorraron el trabajo, ya que los vecinos que lo hicieron, no han recogido buenas cosechas.

Como veréis, este arroz no tiene ninguna complicación al prepararlo. Cabe destacar el uso de las especias que, aun pareciendo muchas, no resultan excesivas; van añadidas en cantidades mínimas, lo justo para poner una nota cálida de sabor y, por qué no decirlo, ese puntito picantito (de nuevo, sin excesos) que cada vez me gusta más. Para los escépticos, os recomiendo sumarlas poquito a poco; sin duda acabaréis dándome la razón.
Comenzamos.


INGREDIENTES

Arroz Basmati

Pimienta de Sechuán

Cardamomo

ELABORACIÓN
  1. Lavar la naranja. Retirara la piel con un pelador de verduras (evitando la parte blanca) y cortar en fina juliana. Cocer en un cazo con agua a fuego lento durante 15 o 20 minutos, hasta que se ablande. Escurrir.
  2. Lavar y cortar a rodajas las berenjenas. Cocinar a la plancha. Reservar.
  3. Cocer el arroz en abundante agua con una pizca de sal y una cucharada sopera de la grasa del pato. Una vez listo, escurrir y reservar.
  4. Retirar la piel y el hueso a los muslos de pato. Desmigar y calentar en una sartén a fuego lento con un poco de su propia grasa.
  5. Sofreír la cebolla en brunoise en una sartén con aceite de oliva y otra cucharada sopera de grasa de pato. Añadir la zanahoria cortada en tiras finas y pequeñas, seguidamente el jengibre finamente picado.
  6. Tostar la pimienta de Sechuán en una sartén sin aceite. Pasarla a un mortero junto con las semillas de cardamomo (sin las vainas) y majar bien. 
  7. Añadir el majado de especias y las tiras de naranja al sofrito de verduras. Incorporar el arroz escurrido y saltear todo junto.
  8. Añadir a la sartén la berenjena y el pato desmigado. Mezclar con suaves movimientos envolventes.
  9. Emplatar y servir con unas anillas de guindillas por encima.

















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