Cazuela “Tío Pepe”

Hoy es mi deseo haceros gozar con la emblemática Cazuela “Tío Pepe”, todo un clásico, entre los clásicos de las tapas de Sevilla, una maravilla de la gastronomía, surgida allá por los años 80 del siglo pasado, en un alarde de sencillez que roza la perfección, extremadamente deliciosa y que para hacer de la experiencia lo más auténtico, por recomendación explícita del Chef para que conserve su naturaleza intrínseca, se ha de presentar en la misma cazuela, a ser posible de barro o parisina, donde se cocina; se compone de un salteado, elaborado con ingredientes de calidad, sabrosos y donde indiscutiblemente el verdadero protagonista y que da lugar a su nombre, es el famoso vino fino de Jerez.
La cazuela tan solo lleva champiñones, gambas frescas y taquitos de jamón del bueno, siendo el vino de Jerez, la clave para conseguir el equilibrio perfecto de sabores que pretende, nada más es necesario para disfrutar de un momento especial a cualquier hora, como aperitivo en un picoteo tonto, de los que comienzas con unas Aceitunas Aliñás y acabas almorzando, ideal como entrante, o como plato único, importante es acompañar esta riquísima cazuela, con un buen trozo de pan, pues aunque no se caracterice por ser excesiva en salsa, ya os digo yo que lo necesitaremos para rebañarla hasta dejarla como los chorros del oro, sí, ese oro líquido que brilla con luz propia, imprescindible en la cocina andaluza, como base fundamental, nuestro insustituible aceite de oliva virgen extra, añadido de forma generosa, al igual que su dadivoso chorrito de vino fino muy seco, necesario para hacernos sentir que rozar el cielo a la hora de comer, sin levantarnos de la silla, es posible.

- 280 g de Champiñones
- 350 g de Gambas
- 100 g de Taquitos de Jamón
- 4 d. de Ajos
- 1 Guindilla Cayena
- 40 ml Vino Fino Muy Seco, de Jerez
- 30 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra
- c/n de Sal

- Limpiar y cortar en láminas, los champiñones.
- Pelar y sazonar ligeramente, las gambas.
- Pelar y cortar en láminas, los dientes de ajo.
- Sofreír los ajos laminados, en una cazuela, junto con la guindilla cayena, en aceite de oliva virgen extra.
- Añadir los champiñones. Sazonar ligeramente y saltear hasta que se consuma, casi por completo, el posible agua que desprendan.
- Verter el vino y reducir unos segundos moviendo la cazuela, con suaves giros envolventes, para que ligue ligeramente la salsa.
- Añadir las gambas. Saltear unos segundos, hasta que las gambas tomen color.
- Añadir los taquitos de jamón y apagar inmediatamente el fuego.
- Servir en la misma cazuela.


Hola Concha!. Creo que en alguna ocasión te he comentado que tengo una signatura pendiente con Andalucía, no obstante conozco bastante de su gastronomía por tener familiares andaluces. Esta receta la desconocía y me ha hecho sonreír lo de "tío Pepe", vino que recuerdo perfectamente. La mezcla de ingredientes es buena así que deberá ser de lujo total, me ha encantado.
ResponderEliminarQue pases una buena semana.
Un fuerte abrazo.
Buenos días, Concha.
EliminarNunca es tarde, si la dicha es buena, y si te animas a visitar mi Tierra, te aseguro que te llevarás muy buen sabor de boca, especialmente si te alejas de lo turístico y profundizas en lo más auténtico que aún conservamos en rinconcitos de lo más genuino.
Besos y feliz día de domingo.
Una buena idea, queda anotada!!!
ResponderEliminarRIQUÍSIMA ESTA CAZUELITA ^:^
Gracias, Conxita.
EliminarDisfruta un buen día de domingo. Besos.
Buenos días, Concha: pues mira que habré ido veces a Sevilla y no conocía esta tapa típica sevillana. Nunca es tarde para salir de la ignorancia 😄 Perdona que te haga este inciso, imagino que en el cuarto paso lo que se sofríen son los dientes de ajo laminados, a mí también me ha pasado dejarme algún ingrediente sin mencionar en la elaboración y he agradecido que me lo hicieran notar.
ResponderEliminarPor lo demás, me ha parecido una tapa o incluso un primer plato delicioso y me viene estupendamente porque, como creo que te comenté, este verano tengo a las criaturas al completo y me estoy volviendo loca ideando que prepararles en los desayunos, comidas o cenas que, una cosa es que vengan un día a la semana a comer o a cenar y otra es tenerlos en casa todos los días que una ya no está acostumbrada a cocinar a ser más de dos 😄
Besos y que tengas un feliz domingo.
Buenos días, Gloria.
EliminarObviamente son, como comentas, los ajos los que se sofríen con la cayena, he dado por sentado que se entendía, pero no está mal aclararlo, nunca son suficientes las explicaciones, para que quien lo lea lo comprenda a la primera.
Como explicó en la entrada, esta es una tapa desaparecida de la carta de los bares, ya sabes cómo evolucionan estas cosas del comer, va y vienen como la moda.
Seguro que todas tus criaturas, grandes y pequeñas, disfrutarán de esta cazuela, que ya te digo yo que en cualquier momento es pura fantasía, jajaja…
Besos y feliz domingo igualmente para ti.
Buenos días. Rico aperitivo para empezar una comida de postín, andaluza por supuesto, aunque yo me como esa cazuelita y me quedo tan ancha sin necesitar nada más, acompañada con un vino blanco fresquito, que no sería Tío Pepe porque no me gusta especialmente si no es para la comida, demasiado seco, pero a un Verdejo no le hago ascos. Muy andaluz también comerlo en cazuelita, al igual que los huevos rotos con patatas, diría que saben mejor. Y encima, salvo por las gambas, es una receta que nos podemos permitir sin que nos suba nada. Rápida y deliciosa, mañana mismo la preparo.
ResponderEliminarUn beso. Con levante por aquí, aunque mañana me acordaré de él cuando esté en tierras almerienses.
Buenos días, Lola.
EliminarSin ser yo muy entendida en vinos, he de decir que este vino es uno de los mejores vinos blancos del mundo, pero eso sí, bebido siempre con moderación, conozco a algunos que no conciben un tapeo, habiendo gambas por medio, sin su buen catavinos de Jerez bien fresquito. A mi me gusta, no lo niego, pero no puedo con el alcohol, me da dolor de cabeza, así que solo en contadas ocasiones lo disfruto en copa, pero eso sì, en la cocina, alegra todo lo que toca.
Aquí el calor es sofocante, con un leve aire que quema la piel, no veo la hora de meterme en la piscina, o más bien debería decir, no veo la hora de salirme, porque anoche eran las diez cuando salí arrugada como un garbanzo en remojo, y esta noche más y mejor, jajaja….
Besos y feliz día de domingo. No trabajes mucho en tu tierra.
Ainnns esa cazuelita la dejaba yo limpia si no fuera por mi alergia a las gambas, es una lástima con lo que me gustan, disfrútala por mi, por favor!!
ResponderEliminarBesos
¡Cuanto lo siento, Amore! Sé que no las puedes comer, y difícilmente conseguirías el sabor que defino, sustituyendo las gambas por otro marisco, no sería lo mismo, pero siempre hay alternativas, como las almejas, y seguramente disfrutarías de lo lindo.
EliminarBesos.
¡Hola, Concha! ¿No estábamos cansadas de tanta lluvia y frío? Pues aquí tenemos el calor, ¡y de qué manera! Antes de que finalice el próximo mes de agosto, ya estaremos mirando hacia la maravillosa estación del otoño, que además de ofrecernos una agradable temperatura y unos deliciosos frutos secos, también nos regala una preciosa fotografía de la naturaleza.
ResponderEliminarCiertamente, en los años ochenta, un sector de la restauración optó por desmarcarse de lo que hasta entonces componía sus cartas o menús: la cocina tradicional de la zona. Recuerdo cómo se puso de moda el solomillo al roquefort, el cóctel de marisco y, de postre, el llamado pijama..., hoy desaparecidos.
Este plato me parece fantástico por la armonía de sus sabores y lo fácil de su elaboración.
Debemos mantener en nuestro recetario todas aquellas propuestas que, al llevarlas a la mesa, generen felicidad.
Que la semana te sea llevadera. Bstes.
Buenas noches, Emma.
EliminarQue nadie piense que fui yo quien se quejaba de las lluvias y el frío del pasado invierno, creo que lo he disfrutado tanto como si hubiera sido la última vez, o la primera, al igual que cuando ves la Noe e por primera vez, o el mar, cuando ves ante ti una inmensidad inimaginable, que la naturaleza nos regala. Pero el calor, ¡Ayomá! No hay quien pueda sobrellevar esta calor tan terrible que estamos sufriendo, en Sevilla estamos acostumbrados, pero hemos llegado a punto insoportable y lo de decir ducha fría, es una manera de decir que no hace falta abrir el grifo de agua caliente, porque está sale de las tuberías, literalmente a punto de ebullición, jajaja…
La cocina evoluciona y se transforma con los tiempos, por eso también creo que estaría genial recuperar ciertos platos que nunca debieron perderse en la cocina del olvido.
Besos y feliz noche de domingo.
Hola Concha, no conocia esta tapa tan popular., la verdad que entra por la vista, variada y con un toque muy especial. Me alegro mucho de descubrir esta delicia. Feliz semana!
ResponderEliminarGracias, Silvia.
EliminarTe recomiendo probarla, te va a encantar.
Besos.