Solomillo de Ternera con Salsa de Mostaza y Grosella Negra


¿Os ha pasado alguna vez, que veis un producto en el supermercado, y que por su atractivo color o bonita presentación, hace que reparemos en ellos, acaparando toda nuestra atención? A mí me pasa constantemente, no pudiendo evitar echarlo a la cesta de la compra de manera compulsiva, me sucedió cuando vi unos frascos de Moutarde au Cassis de Dijon (Mostaza de Dijon con Grosella Negra) en el pasillo de las salsas y conservas vegetales, de un hipermercado, y compré un tarro sin saber muy bien qué iba a hacer con ella, últimamente estoy desatada con las especias, quisiera probar todas las que no conozco, por eso cuando inevitablemente la tentación de arriesgar a comprarlo aun sin ser económico, pesaba más que la necesidad de utilizarlo en mi cocina, generalmente lo hago a sabiendas que algo riquísimo prepararé, como en este caso, una mostaza en cuya composición, además de granos de mostaza, también lleva vino de Borgoña, vinagre de vino blanco y grosella negra (Cassis de Dijon), de sabor suave, ligeramente dulce y afrutado, con notas cítricas, para nada picante, me convenció al instante, tanto me gustó que me la hubiera comido a cucharadas, pero lo que me hizo enamorarme perdidamente, fue su precioso color rojo frambuesa, y es que cuando las cosas del comer me entran por los ojos, sin duda lo harán gustosamente por la boca, y bendita sea mi desmesura culinaria que me permite probar todo lo que considero delicioso sin ningún tipo de reparo.

Con respecto a qué iba a cocinar con esta mostaza, mis dudas no duraron ni un segundo, porque en el mismo instante que la compré, comencé a pensar en cómo utilizarla, la veía sobre un buen filete de solomillo de ternera, convertida en una deliciosa salsa densa y sabrosa, y sin necesidad de darle muchas vueltas, surgió la que os enseño, que como veréis es muy sencilla, así que en cuanto tuve en mi cocina todo lo necesario, me dispuse a desarrollar mi idea presentándolo, tal como lo visualicé, directamente en el plato. Aunque una vez terminado pensé que añadir unas grosellas para decorar por encima de la salsa, hubiera sido lo ideal, pero eso se me ocurrió una vez emplatado, quizá en el hipermercado las hubiera encontrado en la sección de frutería, que es donde las he visto en temporada navideña, como recurso estaban mis adorados arándanos, pero en esta ocasión los que tenía en casa eran de un tamaño tan enorme, que visualmente no encajaban en el plato, pero el caso es que necesitaba poner una nota de color y eché mano de unas alcaparras finísimas, cuyo sabor casa perfectamente con las salsas de mostaza, al ser algo facultativo, tenéis la opción de elegir lo que os convenga.

Moutarde au Cassis de Dijon | Mostaza de Dijon con Grosella Negra

Tras darle un par de vueltas, pensé que nominarlo “Solomillo de ternera con salsa de mostaza y grosella negra de Dijon y Cebollitas francesas al Pedro Ximénez”, tal como pudiera aparecer de manera majestuosa en la carta de un restaurante, el plato lo merece, pero no me convencía del todo un título mas largo que un día sin pan, parecía que estuviera enumerando una lista de ingredientes, en lugar de concretar el nombre de un plato, y es que la cocina puede ser así de caprichosa, aunque adaptándose a los tiempos, lejos han quedado esos clásicos con eufónicos nombres propios, como el Solomillo Strogonoff o el Solomillo Wellington, que compartí sin intención de replicarlos, aunque he de decir que en una versión deliciosa a mi manera, también publiqué los socorridos, para un menú especial, Solomillo a la Castellana o el Solomillo a la Pimienta, que para DBM elaboré lo mas fiel a la receta primigenia. 

Despejadas todas mis dudas, y para no hacer muy extenso el título que le he asignado a este post, y a falta de otro nombre mas original acabé suprimiendo lo de las cebollitas mas bien por sentido común, sin aludir a la segunda receta que incluyo en esta entrada, que es la guarnición, o parte de la guarnición del plato, pues a última hora decidí acompañarlo también de unas Patatas bastón, porque no hay nada que le vaya mejor a la carne a la plancha o a la parrilla, que unas buenas papas asadas o fritas en cualquiera de sus variantes; como os decía, la segunda parte de este plato son las Cebollitas Francesas al Pedro Ximénez, que por sí misma merecerían una entrada especial, pero como el solomillo, por no ser excesivamente elaborado a excepción de la salsa, decidí compartirlo todo junto, ya que son platos complementarios, y que a su vez nos pueden servir como base para otras ideas de presentación.

Cebollitas francesas

Reitero que este plato es muy factible, teniendo más nombre que trabajo, y si algo os hace pensar que es difícil elaborarlo, nada más alejado de la realidad, pues para mí ha sido mas laborioso redactar el post, que cocinarlo; indudablemente es excepcional por la calidad extraordinaria de los ingredientes, quizá podría ser una buena opción, si en vuestros menús festivos decidís presentar un primer plato de carne delicioso, dando poco que hacer, si lo tenemos todo dispuesto previamente, solo habría que marcar el solomillo al punto, en la plancha, y si son varios filetes, mejor terminar de hacerlos en el horno, para que salgan todos a la vez, y finalmente con una presentación bien cuidada, recordad que la comida por la vista entra y eso implica cuidar hasta el más mínimo detalle si queremos triunfar, nada de tirar el solomillo en el plato, ni embadurnarlo con 2 kg de salsa, si acaso podemos acompañarlo con un poco de salsa aparte, servida en salsera, dando un último vistazo para que luzca impecable, estará listo para servir y disfrutarlo.
Comenzamos.


INGREDIENTES (para 2 comensales)
  • 2 Filetes de Solomillo de Ternera (250 g aprox./ por pieza)
  • Sal
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
Para la Salsa de Mostaza con Grosella Negra
  • 1 c/s de Mostaza de Dijon con Grosella Negra
  • 125 ml de Nata para cocinar 
  • 1 Cebolla
  • 1 nuez de Mantequilla
  • 1 copa de Brandy
  • Sal
Para las Cebollitas Francesas al Pedro Ximénez 

  • 1/2 kg de Cebollitas francesas
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • ½ c/p de Tomillo
  • 1 hoja de laurel
  • Pimienta Negra, recién molida
  • 1 vasito de Vino Pedro Ximénez
  • 1 vasito de Vino Blanco
  • 1 vasito de  Agua
  • 1 c/s de Salsa Worcestershire
  • 1 c/s de Salsa de Soja

Para la Guarnición y Emplatado

  • Patatas
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Sal
  • Alcaparras
  • Perejil


Solomillo de Ternera

ELABORACIÓN
De las Cebollitas francesas al Pedro Ximénez
  1. Introducir las cebollitas unos minutos en agua muy caliente, para pelarlas con facilidad.
  2. Una vez limpias, disponerlas en un cazo con un poco de aceite y dorar ligeramente.
  3. Añadir el tomillo, la hoja de laurel y una pizca de pimienta.
  4. Verter el Pedro Ximénez, el vino blanco y el agua.
  5. Añadir la salsa Worcestershire y la salsa de soja.
  6. Llevar a ebullición, y cocinar a fuego lento, hasta que las cebollitas estén tiernas. 
  7. Reducir el caldo de cocción, hasta conseguir una textura ligeramente cremosa y densa.
Del Solomillo 

  1. Salpimentar los filetes de solomillo y marcarlos a la plancha, con un poco de aceite.
  2. Mantener en una rustidera tapados con papel de aluminio y terminar de cocinar en el horno a 180 ºC/10 minutos aprox.

De la Salsa de Mostaza con Grosella Negra

  1. Picar en brunoise la cebolla. 
  2. En un cazo, con la nuez de mantequilla, sofreír la cebolla, hasta que esté tierna y ligeramente dorada.
  3. Verter el brandy y reducir.
  4. Añadir la nata, la mostaza y una pizca de sal.
  5. Cocinar a fuego medio, hasta conseguir la densidad deseada. 
  6. Si quedara demasiado espesa, añadir un poco de leche. Rectificando de sal, si fuera necesario.

 De la Guarnición y Emplatado 

  1. Pelar y cortar las patatas en bastones de 1cm de ancho, por 5 cm de largo aprox.
  2. Lavar en abundante agua, para que suelten el almidón. Escurrir.
  3. Freír en abundante aceite, primero introducirlas en el aceite frío, para que se vaya calentando poco a poco, una vez el aceite esté hirviendo, cocinar a fuego medio, y así conseguiremos que las patatas queden tiernas por dentro y crujientes y doradas por fuera.
  4. Una vez fritas, escurrir sobre papel absorbente y sazonar ligeramente.
  5. Disponer un filete de solomillo, en el centro del plato, con una ligera inclinación hacia un lado.
  6. Disponer del otro lado, unas patatas bastón, formando una rejilla, para dar vistosidad.
  7. Disponer al lado, unas cebollitas al Pedro Ximénez y regar con un poco de jugos de la cocción.
  8. Napar el solomillo, con un par de cucharadas de salsa de mostaza, sin excesos 
  9. Espolvorear con unas alcaparras y una pizca de perejil fresco finamente picado.













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