Gazpacho de Pepino y Canónigos

gazpacho-pepino-canónigos

Continuando con lo que os contaba la semana pasada, a mi regreso de un muy necesario impasse bloguero, nunca el tiempo es perdido o mejor debería decir, nunca es tarde, si la dicha es buena, porque aún estamos a tiempo de seguir disfrutando de platos frescos y ligeros de verano, al menos aquí por el Sur, dónde tenemos días de calor para dar y tomar, dicen que a partir del martes lloverá y bajarán las temperaturas, no sé si será verdad, desde luego yo hasta que no llegue finales de Octubre o primeros de Noviembre, no activaré el modo On de Otoño en mi cocina, tiempo habrá para preparar platos más sustanciosos y reconfortantes hasta hartarnos, por regla general casi todos tenemos asociado estos términos a guisos y sopas calentitas, pero cuando vives en un sitio con un clima tan cálido como el de Sevilla, el concepto “reconfortante” no se refiere específicamente a potajes y cocidos, aquí disfrutamos, al menos en mi casa, con una rica Sopa fría en cualquier momento del año, para almorzar o incluso para cenar, y que te dejan el cuerpo como nuevo.

Hoy os quiero enseñar este Gazpacho de Pepino y Canónigos que surgió en mi cocina entre la desesperación y la necesidad de dar buen uso a una cantidad bien generosa de pepinos del huerto de mi padre, y es que no os podéis hacer una idea de cuántos ha dado este año las cuatro matas que sembró la Primavera pasada. Y eso por no decir del tamaño tan descomunal que llegan a alcanzar de un día para otro, cuando vas por la tarde al mato, y los ves, piensas que aún pueden esperar, y al día siguiente, cuando vuelves a verlos, te echas las manos a la cabeza por el increíble volumen alcanzado en tan solo 24 horas «¡La madre, niña!» Son de tamaño XXL, enormes, crujientes, tiernos, muy jugosos y lo mejor es que no dan problemas digestivos, al ser ecológicos, son un producto excepcional al que llevaba años queriendo dar un lugar de relevancia entre mis recetas en DBM.

gazpacho-pepino-canónigos-vaso

Busqué y busqué, pero no encontré nada que me satisficiera por completo, que no era otra cosa que un plato a mi medida, por eso de nuevo me dejé guiar por mi intuición, echando mano a la improvisación con sentido común. El resultado un gazpacho diferente, sabroso y refrescante, con esto tampoco digo que haya descubierto “la teoría de la felicidad”, no, eso ya lo hizo Einstein hará unos 100 años, cuando estando hospedado en un hotel de Tokio, al recibir un pedido, no tenía propina para el mozo y no se le ocurrió otra cosa que escribir un par de frases en un papel y al entregárselo al chico, para salir del paso le dijo: «Toma y guárdalo a buen recaudo, quizás algún día esta nota te haga millonario” y lo hizo, exactamente no a él, sino a quien años después vendiera, en una conocida casa de subasta, dicha nota por una cuantiosa suma; ¿o quizás fue el inventor de la Coca-cola, John S. Pemberton, quién lo hizo? ¡Ah! No, este fue el de “la chispa de la vida” ¡Ja, ja, ja…! Pero os aseguro que al menos el mío es un gazpacho de los que impresionan, con su bonito color verde esperanza se mete por los ojos, además de su suavidad aterciopelada al paladar, queda muy ligero ya que no lleva pan y apenas un poco de aceite, es saciante a la vez sin dejar sensación de pesadez, por lo que es ideal para tomarlo en días calurosos, la primera vez que lo hice, porque lo he repetido varías más, lo serví para cenar, acompañado de un poco de queso y unas uvas de la parra de nuestro huerto, para nosotros fue el plan perfecto para una tórrida noche veraniega, comimos de lujo, quedando colmados de felicidad.

"Una vida humilde y tranquila trae más felicidad que la persecución del éxito y la constante inquietud que implica"
"Donde hay una voluntad, hay un camino"
Albert Einstein
Tokio, Noviembre de 1922

racimo-uvas-parra-ecológico
Racimo de uvas en la parra de nuestro huerto

La idea de añadir canónigos surgió de una crema caliente que suelo preparar en invierno y que aún siendo totalmente diferente me inspiré en ella, algún día la cocinaré para vosotros, os va a encantar; pero tenía que utilizarlos de inmediato o sufrirían la suerte de acabar marchitos, hacía un par de días que rodaban en el frigorífico, me gusta comerlos recién comprados, cuando aún están frescos y crujientes, lo mejor es consumirlos cuanto antes, sobre todo si vienen lavados; la cuestión es que era prioritario darles salida, pero no quería una ensalada convencional, además con tanto pepino, lo ideal era cocinar un nuevo Gazpacho y de paso incluirlo en mi selección de Sopas y Cremas Frías, un dos en uno perfecto, y que quizás a mi amiga Marisa G. | Thermofan le guste como nueva aportación a su proyecto 1+/-100 desperdicio 0, lugar con muy buenas ideas que nos ayudan a conseguir un mundo sostenible, y en el que me gusta participar siempre que puedo con recetas sencillas y deliciosas, como esta que os enseño hoy.


Y como sé que estaréis deseando probarlo, a continuación os cuento hasta el más mínimo detalle lo fácil que es elaborarlo. Comenzamos.


INGREDIENTES 
  • 750 gr de Pepino Ecológico 
  • 125 gr de Canónigos 
  • 15 gr de Cebollino
  • 1 diente de Ajo, pequeño
  • 40 gr de Aceite de Oliva Virgen Extra 
  • 20 gr de Vinagre de Manzana
  • 6 gr de Sal Rosa del Himalaya
  • 125 gr de Agua

gazpacho-pepino-canónigos-mise

ELABORACIÓN
  1. Pelar y trocear el pepino. Ponerlo en el vaso de la batidora.
  2. Añadir el ajo pelado y sin el brote, si lo tuviera.
  3. Añadir la sal, el aceite y el vinagre. Triturar.
  4. Añadir los canónigos y el cebollino picado. Triturar.
  5. Verter el agua. Triturar, hasta conseguir una textura fina.
  6. Verter en un frasco, bol o fuente honda.
  7. Servir bien frío. 

gazpacho-pepino-mesa

uvas
Lavando uvas recién cortadas, con agua fresca de pozo











Comentarios

  1. Buenos dias:
    Tú no serás Einstein, pero hay que ver lo que inventas, y que productos tan maravillosos tienes, ha sido ver esas uvas y se me han abierto los ojos como platos. El gazpacho moderno, como vemos por la red en infinidad de ocasiones, solo necesita echarle imaginación, con mayor fortuna en unos casos que en otros también es verdad, si bien, sé que aquí hay gusto y buen hacer y la experiencia cuenta.
    A ver si la semana que viene puedo instalarme ya en la vida de la blogosfera, aún no he terminado con la casa, pero ya queda menos, hoy he descansado y por eso estoy aquí. Que pechá!
    Bss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenos días Lola, efectivamente en la red se ve cada cosa que no se yo quien es el “guapo” que tiene la osadía de probar algunas cosas, Jajajaja…, pero para gusto los colores, y ya te digo yo a ti que el verde tiene un amplio espectro, y el de mi gazpacho es de los que enamoran, y no tengo abuelas, Jajajaja…, pero me lo dijo hasta mi padre, que eso sí que fue sorprendente, le gustó y hasta se tomó dos tazas.
      Imagino el “embolao” que tienes, al final nosotros también nos liamos con lo que te comenté y se lía una buena, pero luego da gusto verlo todo “escamondao” y como los chorros del oro, Jajajaja…
      Besos, deseando tu regreso, naturalmente.

      Eliminar
  2. Buenos días querida Concha:
    Anoche vi la foto del gazpacho en mi blog, pequeñita, pero ya llamaba la atención el color verde. Esta mañana, cuando he visto que la has colgado en el proyecto, me he alegrado mucho porque ya sabes que me alegra tenerte y más con recetas elaboradas con productos de la huerta de tu padre. Es para estar muy orgullosa y lo estás y lo transmites cuando escribes.
    Es bonito poder expresar con palabras el amor y la admiración por las personas que queremos y nos quieren. Tú lo sabes hacer de maravilla.
    Esa foto de las uvas me ha dejado boquiabierta. Menuda maravilla y qué buenas deben estar.
    El color del gazpacho alegra la vista, también el paladar. Con lo que me gusta el pepino y lo refrescante que es, será bienvenido en mi cocina.
    Muchas gracias por volver a estar en 1+/-100 en estos primeros días de tu vuelta al blog. Me encanta y me alegra el domingo.
    Un beso con poco calor aún.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenos días Marisa, me gusta hacer estas colaboraciones para tu proyecto, además de útil en la cocina, nos ayuda a crear ideas que no es que otros no puedan tener, por supuesto que las tendrán, pero a veces es muy útil tener un sitio donde acudir para no tener que pensar mucho y dar salida a lo que de otro modo acabaría siendo una lástima desperdiciar.
      Estas uvas son una delicia, la cosecha está siendo generosa, y aún quedan un montón, a ver si nos duran hasta navidad, que a este ritmo lo dudo, Jajajaja…
      Besos, feliz domingo, aquí ya se nota el calorcito mañanero.

      Eliminar
  3. Concha que color mas bonito tiene ese gazpacho , y esa uva de lujo besitos

    ResponderEliminar
  4. Hola Concha, este gazpacho tiene que ser una maravilla, pura vitamina, además tiene un color precioso, que entra por la vista, me ha gustado muchísimo la preparación. Me lo guardo para probarlo. Besos, y feliz semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desde luego que sí Silvia, si la comida por la vista entra, este gazpacho lo supera con creces, te va a encantar.
      Besos, igualmente para ti, pasa una buena semana.

      Eliminar
  5. Uy que rico Concha, refrescante y delicioso tiene que estar este gazpacho tan original y tan atrayente, porque ese color tan bonito llama mucho la atención y apetece probarlo, me apunto tu receta.
    Besos

    ResponderEliminar
  6. Hola Concha,. Me gusta mucho tu receta de hoy, es una sopa fría sencilla y muy apetecible, con un color verde maravilloso, ideal para los tórridos veranos de Sevilla y también para los de Talavera, que no te los pierdas de vista. ¡Qué ricos los pepinos y las uvas que estáis recolectando en el huerto de tu padre!
    ¡Vaya uvas más buenas que tenéis! Desde luego la foto de la parra es preciosa.
    Como decía Einstein, en la frase tan bonita que nos dejas hoy para reflexionar que las cosas sencillas de la vida son como las estrellas que relucen en las noches despejadas, siempre están ahí, rodeandonos, aunque muchas veces no nos demos cuenta de ellas. Sólo cuando nos faltan, sólo cuando la vida nos da un pequeño o gran revés apreciamos más lo que de verdad tiene sentido para nuestra existencia. Un abrazo y feliz semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Elvira, esta sopa fría es una delicia, en casa nos ha gustado tanto, que desde que la hice por primera vez, se ha convertido en un plato semanal en nuestro menú, es perfecta porque se hace en un minuto, bueno es un decir, Jajajaja…, pero es muy rápida y viste de lujo la mesa.
      Einstein era un fenómeno, no se le pudo ocurrir a nadie más que definir la felicidad de manera más escueta y explícita, llevas razón, a veces nos empecinamos en imposibles y no vemos lo fácil que es ser feliz con lo que tenemos en casa.
      Besos guapísima, feliz semana igualmente para ti y tus chicos.

      Eliminar
  7. Hola Concha
    Qué maravilla de gazpacho, ya sabes que aquí en el norte no tenemos costumbre de coma gazpacho y seguro que se debe a las temperaturas ya que pocas veces llegan a subir demasiado y si lo hacen 2 días o 3. El caso es que este verano fue un desastre para el huerto en general, por aquí debido a tantas nieblas y temperaturas que no eran las que tocaban para la época todo se estropeó muchísimo, veo tus uvas y me dan ganas de llorar, las nuestras han quedado negras, una pena verlas todas negras, los pepinos ya se han ido, por las mañanas y por las noches enfrían mucho y todo se va al garete, voy aprovechando lo que va quedando pero es más bien poco.
    Este gazpacho Concha me apasiona como su color, me encanta el verde y hasta le quedo un verde precioso, y de rico supongo que igual, viniendo de tus manos seguro que lo está mucho.
    Bueno pues hoy me dice el teléfono que tormentas con aparato eléctrico, a ver de momento aun no empezó, pero esta todo el cielo oscuro, veremos lo que nos depara el día. ...Besitos y buen fin de semana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es una lástima Esther, aunque ya sabemos que Galicia es una tierra húmeda y resistente, otras cosas tenéis que es la envidia de todo el planeta, pero claro eso no quita que ver la cosecha estropeada por las inclemencias del tiempo, no sea triste.
      Sé que no son platos muy comunes allí, pero este gazpacho da mucho juego, como aperitivo, incluso servido en vasitos pequeños para entrantes o buffets festivos. Seguro que tú le das una vuelta de tuerca deliciosa.
      Aquí también promete lluvia, de momento solo cielo gris amarillento, a ver qué es lo que cae ¡Uf! Esperemos que no sea arena del Sahara o chuzos de punta, que para el caso seria lo mismo.

      Eliminar
  8. Ummmm que rico, me lo apunto ,me va a encantar, yo como pepino a diario, solo que le quitare el ajo, porque no puedo tomarlo Mil gracias por tus maravillosas recetas Bss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Oh, gracias Cecilia! No pasa nada si no puede tomar ajo, es muy poquito el que lleva, por eso el cambio a penas se notará.
      Besos

      Eliminar
  9. Hola Concha!!
    ¡Sorprendente el huerto de tu padre! Si es que todo lo que se cuida con mimo y amor sólo puede dar bellezas como la de estos pepinos por ejemplo, porque las uvas están tremendas también.

    Ya te comenté lo de "verde que te quiero verde". Si es que impresiona el color tan intenso, además es que es un plato muy saludable y digno para llevar una buena dieta.

    Esta receta me la guardo por si algún día tengo la misma suerte que el mozo de Tokio jeje

    Besos!!! ♥♥♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias guapísima, feliz de poder disfrutar de estar verduras y de compartirlo, yo es que valoro estas cosas como si fueran oro, tienen un sabor excepcional, y hagas lo que hagas con ellas, solo salen platos increíblemente ricos.
      Ya quisiera más de uno, cruzarse con un Einstein en su vida, y que con cuatro letras hacerse rico, porque yo firmé un montón con mi banco y lo único que hicieron fue darme el sablazo todos los meses durante quince años hasta que terminé mi hipoteca, Jajajaja…
      Besos

      Eliminar
  10. Qué color más espectacular tiene tu gazpacho Concha. Me encanta el pepino y lo tomo a menudo, y eso que no tengo la suerte de comerlos recién cogidos del huerto como tú. Uno de mis recuerdos de la infancia es cuando mi madre cortaba un pepino en cuartos a lo largo, le echaba un poquito de sal por encima y nos daba a mis hermanas y a mí, nos encantaba y a ella también.
    Me imagino lo rico que tiene que estar, además de lo saludable que es, y acompañado de un poco de queso y esas maravillosas uvas..., ya tiene que ser insuperable.
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Oh! Pilar, qué bonitos recuerdos, mi madre también nos daba Pepino a rodajitas con sal, y nos poníamos la piel en la frente para refrescarnos, Jajajaja…
      Este gazpacho es ideal para tu dieta vegetariana, ya verás qué rico está.
      Besos

      Eliminar
  11. Con lo que me gusta el pepino, ya puedes imaginarte que tu gazpacho me encanta y además ese color me ha enamorado, qué bonito. Lo de los pepinos es cierto, le pasa lo mismo que a los calabacines, que si te sientas delante los ves crecer, además de lo generosas que son las matas a la hora de dar frutos. Tu gazpacho ya lo haré el año que viene con los pepinos de mi huerta, pues este año una plaga de araña roja se ha llevado por delante pepinos y calabacines hace ya un par de semanas y es que tiene que estar mucho más rico con los de casa que con los comprados.
    Qué uvas más bonitas, qué envidia. Yo tengo un par de parras jóvenes en casa y las pocas uvas que han dado se las han comido los pájaros, no me las han dejado probar. Por la viña no he ido, pero a ver si ha habido más suerte y han dejado alguna.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Isabel cultivar nuestras propias hortalizas no es un trabajo fácil, pero sí gratificante, los calabacines este año solo dieron la primera camada, en la segunda ya les entró el hongo ese y como mi padre no quiere químicos al final hubo que arrancar las matas. Este año ha sido bueno para los tomates, sobre todo los cherrys que han dado muchísimos, y pepinos, que también ha sido una cosecha fructífera. Yo sigo comprando pepinos, pero es verdad que no tienen nada que ver, además los tengo que consumir recién comprados, sino se ponen acorchados y con un sabor a pescado que no e gusta, una cosa rara, Jajajaja…
      Aquí los pájaros también atacan la uva, pero mi padre pone su espantapájaros y es efectivo, tendría que haberlo fotografiado, porque no le falta un detalle, Jajajaja…
      Besos

      Eliminar
  12. Mi Concha querida verde que te quiero verde!!!, esperanza y luz, delicias frescas para días de verano y calorcito que ricura!!!!, primero decirte que me encanta ese verde intenso de tu gazpacho, se ve tal cual lo describes aterciopelado precioso. Deseando ver aquella sopa de invierno que siempre es bueno ver ideas cálidas para fechas de frío, pero tiempo al tiempo y aún allí hace calorcito y lo importante es disfrutarlo.
    Me encantó tu foto de las uvas y de fondo no puedo evitar ver esas bellas hojas, si te dijera que acá en estas tierras en verano también se ven montones de uvas y racimos en los techos de los solares de las casas del barrio, el verano pasado quería hojas para rellenarlas; pero, se me paso el verano y cuando fui a encargar algunas ya estaban pasadas.., ese punto de uvas con este gazpacho tiene que ser muy rico. Como siempre es un placer leerte, que la felicidad esta en estos pequeños instantes y delicias, en cada cosecha de algún maravilloso producto que da la huerta de tu padre, pequeños grandes momentos. Y ahora que regreso me he acordado de la foto de las alubias que olvidé tomar; este sábado sí que lo haré ;). Y también me olvide de decirte que de aquella tortilla que viste, cuando mi Mr.G vio tu comentario que no se pierde ninguno ;D, dijo: si ves!, te dije que esta era una gran tortilla para tu amiga y yo que solo las contemplo en modo redondo, pues, ya ves, que si tu lo has dicho, pues te creo y ya verás!!!! ;)
    Que en esta entrada he escrito un mosaico de cosillas, que se me han venido a la mente y no quería dejarlas pasar.
    Como siempre un placer venir mi querida Concha, te mando un besito y gracias por tus comentarios, tomo nota de todo!.
    Muak!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi querida Natalia, qué pena que no vivas cerquita, porque aquí la Parra da mucha uva, y unas hojas preciosas, mira que me gustan sin embargo nunca había pensado en la posibilidad de hacerlas rellenas al estilo griego, ni siquiera las he probado nunca, si las vi una vez en una feria gastronómica y costaban caras, y pensé en la cantidad de hojas que dejamos secar y tirar en otoño, la verdad es que no sé si a estas alturas servirían pero lo miraré y quizás me atreva a hacerlas, esos sí, el año que viene, si Dios quiere, ya las tengo anotadas para recoger a principios de verano, que es cuando más tiernas están y supongo que será lo ideal.
      A veces hay que hacerles caso, tú Mr.G es sabio, como todos nuestro santos, Jajajaja… Ya me enseñas, si acaso.
      Besos y ya sabes que lo hago con placer.

      Eliminar

Publicar un comentario

No te marches sin dejar un comentario, cuéntame alguna cosa, quiero conocer tus dudas, tus sugerencias, tu opinión me interesa siempre.