Papas a la Huancaína

Este es un famosísimo plato de la cocina criolla peruana, que tenía especial interés en cocinar.
Mi sobrina Beatriz está casada con Santiago, un chico peruano que además de felicidad aportó al matrimonio la riqueza de la cocina de su país, traída de la mano de su mamá Magdalena.
Beatriz me lo había cocinado en varias ocasiones, y a mí me encantaba, pero lo que realmente me apetecía hoy era cocinarlo a mi manera.
Ya sé que los que conozcáis este rico plato, diréis que no es la receta más fiel a la auténtica, pero habréis de perdonar que mi paladar no está muy hecho a los sabores muy picantes, por lo que yo lo he cocinado con un sutil toque picante.
También la forma de servir las patatas tampoco es la más fiel, habitualmente va cocida y cortada en rodajas, pero si quería realizar mi propia versión de las papas a la huancaína, tenía que variarlo un poco, cambiando las patatas cortadas en rodajas por unas quenelles elaboradas con un ligero puré.
Todos estos cambios merecen la pena, pues además de crear mi propia versión de este plato, a mi familia le supo a gloria.




PAPAS A LA HUANCAÍNA

INGREDIENTES

  • 4 Patatas grandes
  • 3 Huevos ecológicos
  • 1 bolsa de ensalada de brotes tiernos
  • 1 tarrina de queso crema
  • 1 paquete de galletas cracker
  • 1 c/p de ají amarillo
  • 1 c/p de cúrcuma
  • ½ cebolla
  • Un poco de leche
  • Sal y Aceite de oliva virgen extra

ELABORACIÓN

  • En una olla grande, cocer las patatas enteras con la piel, hasta que estén bien tiernas.
  • Cocer los huevos en agua con sal, durante diez minutos, enfriar, quitar la cáscara y reservar.
  • Picar la cebolla y freírla en una sartén pequeña con un poco de aceite.
  • En el vaso de la batidora, poner las galletas troceadas, el queso crema, la cúrcuma y el ají amarillo, la cebolla frita, una pizca de sal y un chorrito de leche.
  • Batir y dar el punto de cremosidad deseado, debe tener una textura ligera y cremosa. Tapar con film y enfriar en el frigorífico.
  • Una vez cocidas las patatas, quitarles la piel y machacarlas en un bol con un tenedor o prensador de purés.
  • Disponer en una fuente grande para ensaladas, una capa de hojas de lechuga.
  • Hacer unas quenelles con la ayuda de dos cucharas y disponerlas encima de las hojas de brotes tiernos.
  • Servir bien frío, con unas rodajas de huevo cocido y salsear al gusto.