Risotto de Alcachofas Baby y Habitas Tiernas


Hablar, hablar, hablar, ¿es siempre necesario? Cuando una imagen vale más que mil palabras, el silencio puede ser adorable, pero en ocasiones no hay más remedio que hacer uso de la palabra, para expresar todo lo que te transmite la visión de un plato; aun así, si no encuentras las precisas, como blogger, lo más oportuno es tomar la cámara y capturar una imagen inmortalizando el instante, pues nada habla mejor de un plato que una buena fotografía, luz natural, una mesa bonita, la vajilla adecuada, para que, una vez servido, nos lo cuente todo, sin necesidad de emitir sonido alguno, invitando a introducir la cuchara, disfrutándolo hasta el final, sí, quizá para mí, solo con eso sea suficiente, convirtiendo el momento, en una experiencia gastronómica, que aun durando poco más de rato, te colme de felicidad infinita. Así me sentí, tras cocinar y disfrutar un buen plato de este riquísimo Risotto, que casi casi podríais sentir su calor, pues no hace más que un par de días que lo cociné, deseando compartirlo incluso mucho antes de pensarlo.


Corazones de alcachofas baby

Llevo meses queriendo hacer un arroz con alcachofas y habas, esperando que coincidieran en el mercado, entre finales de invierno y principios de primavera, ya que deseaba que fueran hortalizas frescas, no por nada, simplemente por cuestión de sabor que en siendo naturales, a diferencia con las de conserva, ni mejor ni peor, es otra historia; incluso este mismo año he llegado a cocinar en abundancia, las habitas tiernas de primavera que mi hermano cultiva en el huerto, pero por una cosa u otra, nunca coincidieron en mi cocina, alcachofas y habas, aunque sí he elaborado platos por separado, fueron otros guisos los que me apetecieron en su momento.


Habitas Extrafinas en Aceite de Oliva Virgen Extra

Después de terminar la temporada, pensé en que cabía la posibilidad de satisfacer mi necesidad de cocinar este Risotto con habitas y corazones de alcachofas baby, ambos en conserva, y no pude tomar una decisión más acertada, que la de utilizar conservas gourmet, porque el resultado, a la vista está, fue una maravilla, no os podéis imaginar cuánto he disfrutado preparando este Risotto, no solo por lo riquísimo que está, sino por la facilidad que ofrecen las conservas para cocinar de manera rápida y sencilla, un plato perfecto para servir en cualquier momento, como una comida de domingo o un menú diario familiar, y que tras haberlo servido con éxito, por lo bien que luce, pienso reservar para cuando tenga que preparar una comida festiva, como puede ser un aniversario o cumpleaños.


Arroz Arborio

Sé que muchos no sois partidarios de incluir un risotto en un menú festivo, especialmente cuando contamos con muchos comensales, organizarse coordinando tiempos, entre aperitivo, entrantes y charlas varias, queramos o no, siempre es difícil controlarlo si queremos que todo salga perfecto, especialmente para quien cocina, viéndose obligado a pasar más tiempo vigilando los fogones, que sentado a la mesa, pero ya os digo yo que es posible, más hace el que quiere, que el que puede, no en vano, muchas son las ocasiones familiares de nuestra casa que os he compartido, donde el arroz ha sido servido, como plato principal, de manera exitosa.



En el caso de decantarnos por la elección de un Risotto, si sois amantes de ellos al igual que nosotros, estos ofrecen un mundo de posibilidades donde encontrar uno adecuado al momento, y sobre todo al gusto de los comensales, seguro será un acierto. En la cocina de nuestra casa, lo hemos llegado a elaborar en varias versiones diferentes, ya que cuando nos juntamos muchos a comer, siempre hay alguien que ponga objeciones, que si no le gusta esto, que si no quiere lo otro, que le apetece con setas o lo prefiere solo con verduras, ¡en fin! Siendo tantos, es imposible que no nos topemos con un pero, así que para entrar en polémicas divergentes, preferimos prepararlos con ingredientes a la carta, para que nadie se quede sin comer, y si ello supone cocinar tres arroces distintos a la vez, se hacen y, aquí paz y después gloria, aunque os garantizo que con mi risotto de hoy, nadie quedará descontento, porque sin llevar nada de carne o marisco, es un plato sencillamente delicioso.
Comenzamos.


INGREDIENTES
  • 175 g de Arroz Arborio
  • 150 g de Corazones de Alcachofas Baby, en conserva
  • 140 g de Habitas Extrafinas en Aceite de Oliva Virgen Extra, en conserva
  • c/n de Aceite de Oliva Virgen Extra (el de las habitas en conserva)
  • ½ Cebolla Blanca, pequeña
  • 1 d de Ajo
  • 2 c/p de Alcaparras
  • 20 ml de Vino Blanco
  • 1 l de Caldo de Verduras, casero
  • 1 nuez de Mantequilla
  • 40 g de Parmigiano Reggiano
  • 2 ramitas de Tomillo, fresco


ELABORACIÓN
  1. Calentar el caldo de verduras, junto con el jugo de las alcachofas, una vez alcanzado el punto de ebullición reservar a fuego mínimo.
  2. Escurrir las habitas y reservar.
  3. Verter el aceite de las habitas en la cacerola.
  4. Picar en brunoise la cebolla. Pelar y presar el ajo. Sofreír en el aceite de las habitas.
  5. Una vez tierna la cebolla, añadir las alcaparras y una ramita de tomillo.
  6. Añadir el arroz y nacarar.
  7. Verter el vino y reducir.
  8. Añadir un cacillo de caldo de verduras y remover.
  9. Cocinar a fuego medio, durante 16 minutos, añadiendo caldo poco a poco, para que el arroz suelte el almidón y adquiera cremosidad.
  10. Añadir las habitas al risotto y mezclar con suavidad. Cocinar 1 minuto.
  11. Añadir los corazones de alcachofa y mezclar con suavidad. Cocinar 1 minuto.
  12. Añadir la nuez de mantequilla y el parmigiano rallado. 
  13. Apagar el fuego y mezclar para que adquiera brillo y untuosidad. 
  14. Reposar unos minutos antes de servir al gusto, disponiendo encima una ramita de tomillo.















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