Pollo en Salsa Andaluza


Hoy quiero compartir con vosotros un plato muy sencillo, de los que más me gusta cocinar y que en casa de mis padres, comíamos casi todos los domingos, cuando era pequeña: Pollo en Salsa.
Es una receta básica, de las que para mí son imprescindibles, pues suele gustar a todo el que lo prueba.
Servido solo o acompañado de unas crujientes patatas fritas, queda perfecto como plato principal en un menú de domingo en familia, pero si además lo acompañamos de una ensalada fresca, no necesitamos nada más que un buen trozo de pan para acompañar, pues os aseguro que esta salsa así lo pide, no os podréis resistir, sin duda os encantará.
Para el plato de hoy he seleccionado unos muslos de pollo, que para mi gusto son más jugosos y vistosos a la hora del emplatado, pero si a vosotros os gusta más la pechuga, podéis cambiarla sin ningún problema, o como no, combinarlo según las preferencias de los comensales.
Una vez todos en la mesa tan solo quedaría preguntar: ¿Muslo o Pechuga?



POLLO EN SALSA ANDALUZA

Para dos personas

INGREDIENTES
Para el pollo en salsa andaluza
  • 1 Muslo de pollo por comensal
  • 2 Zanahorias
  • 1 Cebolla
  • 2 o 3 dientes de ajo
  • 1 Tomate rojo maduro
  • 1 Pimiento verde
  • 1 vasito de vino blanco
  • 1 pastilla de caldo de pollo concentrado
  • 3 Clavos de olor
  • 1 c/p de tomillo
  • Sal y Pimienta negra recién molida
  • 1 Hoja de Laurel
  • Unas ramitas de perejil
  • 3 c/s de AOVE
  • Agua
Para la guarnición
  • 4 patatas
  • 1 l de Aceite de oliva para freír las patatas
  • Finas hierbas provenzales y Sal Rosa del Himalaya

ELABORACIÓN
Del pollo en salsa andaluza
  • Quitar la piel a los muslos de pollo, lavarlos y secarlos con un papel absorbente.
  • Salpimentar. Reservar.
  • Pelar y cortar en rodajas las zanahorias.
  • Picar la cebolla.
  • Picar el pimiento sin semillas.
  • Pelar y picar el tomate.
  • Machacar los ajos con la hoja del cuchillo y ponerlos en una cazuela con el Aceite de Oliva Virgen Extra.
  • Añadir los muslos de pollo y las verduras troceadas, menos el tomate.
  • Dorar la carne un poco antes de añadirlo, junto con la pastilla de caldo concentrado desmenuzada, el tomillo, los clavos de olor, la hoja de laurel y una pizca de sal.
  • Verter el vaso de vino blanco.
  • Cubrir con agua. Llevar a ebullición y cocinar a fuego medio durante 35 o 40 minutos, o hasta que la carne esté bien tierna.
  • Picar el perejil y añadirlo a media cocción.
  • Una vez tierno el pollo, sacarlo y triturar la salsa, que volveremos a verter en la cazuela sobre los muslos, dándoles un hervor de un minuto. Rectificar de sal y dar el punto deseado de espesor a la salsa.
  • Yo no lo he necesitado, pero si quedase un poco líquida la salsa, la podemos ligar con un poco de maicena diluida en agua (½ cucharilla de café y ½ vasito de agua) y echándola en la salsa para que espese un poco.
De la guarnición
  • Pelar las patatas, lavarlas y cortarlas en bastón. Volver a lavarlas y escurrirlas.
  • Freírlas en abundante aceite de oliva bien caliente.
  • Una vez doradas, escurrir y espolvorearlas con un poco de Sal Rosa del Himalaya y un pellizco de Finas Hierbas Provenzales.