Fideos con Pollo
EL MISTERIOSO SECRETO DEL PEREJIL
Me encanta la pasta y el pollo; son dos de las cosas que más cocino en casa, ya que, además de ser súper versátiles, nunca faltan en nuestra despensa. Hoy traigo uno de esos platos que, aunque llevan muy poquitos ingredientes, resultan ser una verdadera delicia.
Lo único excepcional que le he puesto a este plato, son unas ramitas de perejil. En un principio, tenía preparado en un vaso el perejil de nuestro huerto para aromatizar los fideos, pero cuando estaba cocinando llegó mi padre con el que finalmente utilicé. Y os preguntaréis: ¿qué tiene de excepcional este perejil? Pues bien, resulta que son hojas de tamaño XXL. Lo cultivó un vecino que, al igual que mi padre, tiene un huerto en el que siembra un poco de todo, dependiendo de la época del año, pero solo para el consumo de su casa.
A mi padre le gusta comentar con él sus sembrados, intercambiando semillas e incluso cosechas; es para verlos a los dos cómo disfrutan enseñándose el uno al otro sus respectivas matas. Cuando mi padre vio el tamaño de las hojas del perejil, se quedó boquiabierto y le dijo: «¡Madre del amor hermoso! ¿Qué le has echado a estas matas de perejil? ¡Qué barbaridad, chiquillo!».
Lo único excepcional que le he puesto a este plato, son unas ramitas de perejil. En un principio, tenía preparado en un vaso el perejil de nuestro huerto para aromatizar los fideos, pero cuando estaba cocinando llegó mi padre con el que finalmente utilicé. Y os preguntaréis: ¿qué tiene de excepcional este perejil? Pues bien, resulta que son hojas de tamaño XXL. Lo cultivó un vecino que, al igual que mi padre, tiene un huerto en el que siembra un poco de todo, dependiendo de la época del año, pero solo para el consumo de su casa.
A mi padre le gusta comentar con él sus sembrados, intercambiando semillas e incluso cosechas; es para verlos a los dos cómo disfrutan enseñándose el uno al otro sus respectivas matas. Cuando mi padre vio el tamaño de las hojas del perejil, se quedó boquiabierto y le dijo: «¡Madre del amor hermoso! ¿Qué le has echado a estas matas de perejil? ¡Qué barbaridad, chiquillo!».
Y el vecino le respondió: «¿Pues qué va a ser? Nada, mucha agua, un poco de mantillo —que hace milagros— y mucho sol. Con eso, garantizado que te sale como a mí».
Pero qué va, no es así. Mi padre ha seguido estrictamente sus consejos y el perejil que le ha nacido es como el de siempre. Por supuesto, que muchísimo más fino, rico y aromático que el que podemos comprar en los mercados, pero de XXL, nada. Así que seguiremos intentándolo a ver si damos con el misterioso secreto del perejil.
FIDEOS CON POLLO
INGREDIENTES- 400 g de fideos gruesos
- 500 g de pechuga de pollo troceada
- 3 tomates rojos maduros
- ½ cebolla blanca
- ½ pimiento rojo
- 2 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- Unas ramitas de perejil
- Aceite de oliva virgen extra
- Una pizca de cúrcuma
- 1 pastilla de caldo de pollo concentrado
- Agua y sal
- Picar la cebolla finamente, trocear y picar el pimiento rojo y prensar los ajos.
- Cubrir el fondo de una cazuela con un poco de Aceite de oliva para hacer un sofrito con las verduras.
- Cuando comiencen a dorarse, añadiremos los tomates previamente rallados.
- Añadir la hoja de laurel y el perejil. Cuando el tomate haya reducido, añadiremos la pechuga cortada en dados pequeños y removemos.
- Añadiremos entonces la pastilla de caldo concentrado desmenuzada, y lo cocinamos unos 10 minutos con el propio jugo que suelte la carne.
- Cubrir con agua y añadir una pizca de cúrcuma.
- Cuando comience a hervir dejar cocer unos minutos antes de añadir los fideos.
- Remover y dejar cocer 15 o 18 minutos hasta que la pasta esté cocida, debemos vigilar el fuego para que no se consuma todo el caldo, si fuera necesario añadiremos un poco más de agua, rectificando de sal, debe quedar jugoso pero no caldoso.


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