Croquetas de Jamón con Velo Ibérico


Las Croquetas de Jamón son por excelencia “La reina de las croquetas”, aunque me sería imposible decidir cual, de todas las que he comido en mi vida estaba más rica, y creedme, entre unos sabores y otros, han sido unas pocas, la mayoría cocinadas por mi, pero también por otras personas, hechas con ingredientes de calidad, todas y cada una en su categoría, me proporcionaron su momento de placer infinito. Y es que aquí, de nuevo, debido a mi desmesura gastronómica, es cuando surgiría mi discurso laudatorio sobre uno de los aperitivos mas deliciosos que podamos cocinar.

Por supuesto esta no es la primera vez que cocino una masa de croquetas de jamón, llevo tantos años cocinando, que he perdido la cuenta de cuantas habré elaborado, y aunque suelo prepararlas en cualquier ocasión, es alrededor de las fiestas de navidad, cuando las hago en cantidades “industriales” ya que suelo preparar varias masas de diferentes sabores, superando entre todas más de 300/400 uds., sin exagerar. Aunque para exageración los datos que hace unos días oí en el telediario, dijeron que en España se hacen unos 3.700 millones de croquetas al año, y que cada español puede llegar a comer de media, unos 2 kg y medio de croquetas al año, en mi caso os aseguro que no es así, más que nada porque ni se me pasaría por la cabeza, pero puedo dar fe, que hay más de uno que, con sumo placer, lo superaría con creces. Las navidades pasadas, hice masas de tres sabores diferentes, incluidas las de jamón, así que aproveché para hacer unas fotografías que son estas que os enseño hoy.


Para presentarlas, quise hacerlo en versión Gourmet “vistiéndolas de largo”, cubrí cada croqueta con una loncha de tocino de jamón ibérico de bellota, con unas capas de carne entreveradas, que de tan fino y por acción del calor casi se funde, quedando transparente como un velo, aportándoles un sabor extraordinariamente delicioso, de esos umami, que se agarran al paladar, sumergiéndote en un estado de felicidad, que no puedes menos que comerte otra, si es posible, claro. Aunque para ser sincera, esta idea no es mía, ya que es muy común servirlas de esta guisa en bares y restaurantes, donde suelen ser la mas irresistible delicatessen del picoteo, siendo uno de los bocados más icónicos de la gastronomía española, y por extensión de la cultura de la tapa, las deliciosas Croquetas de Jamón, por sencillas, todos los que cocinamos, las preparamos a nuestra manera, pensando que somos poseedores de la mejor receta del mundo, por tanto comparto mi manera de hacerlas, para dejar constancia en mi selección personal de Croquetas publicadas en DBM.

Seguramente quienes las cocinamos creemos ser poseedores de la mejor receta, aunque confieso que no sé yo si me atrevería a aseverar con determinación que la mía lo sea, pues en mi vida he comido tantas croquetas, cocinadas por mí, pero también por otros, que es imposible decir cuál sería la mejor, sin desmerecer a las demás. La cuestión es que siempre las hago del mismo modo, por que cuando algo funciona, teniendo el visto bueno de mi gente, ¿para qué cambiarlo? Cada croqueta debe tener la textura cremosa en su justa medida, en función del ingrediente, aunque me gusta que la bechamel quede extra suave, en ese punto de fluidez justa sin que llegue a ser líquido, para que una vez fritas, al dar un bocado, el interior no rebose por los bordes del empanado, como de obligada necesidad, para mi gusto, es comerlas en uno o dos bocado, siendo posible solo si son de pequeño tamaño; aunque el hecho de ser una masa tan blanda, implica un pequeño problema a la hora de formarlas, si le damos forma con dos cucharas, estando bien fría, es mucho mas fácil, luego habrá que freírlas con extremo cuidado para que no se abran, pero nada que con un poco de paciencia y destreza adquirida por la práctica al cocinarlas, no pueda soslayar.
Comenzamos.


INGREDIENTES (117 uds. aprox., de 25/28 g por ud.)
  • 500 g de taquitos de Jamón Ibérico de Bellota
  • 1 hueso de Jamón Ibérico de Bellota
  • 1,600 l de Leche Entera
  • 250 g de Mantequilla 
  • 250 g de Harina
  • Sal
Para el Empanado a la Inglesa y la Fritura
  • 4 Huevos Ecológicos
  • 100 ml de Leche
  • 200 g de Harina
  • 250 g de Pan Rallado
  • c/n de Aceite de Oliva Virgen Extra
Para la Presentación y el Emplatado
  • c/n de Tocino de Jamón Ibérico de Bellota, con veta de carne (en finísimas lonchas)
  • c/n de Totopos de Maíz
  • c/n de hojas de Rúcula
  • c/n de Mayonesa


ELABORACIÓN 
  1. Calentar la leche en un cazo, con el hueso de jamón (previamente lavado para quitar impurezas).
  2. Poner la mantequilla en una cazuela, al fuego. Una vez esté derretida, añadir la harina y mezclar con una espátula de madera, para hacer el roux.
  3. Verter la leche, colada, poco a poco, mientras vamos mezclando enérgicamente, para deshacer los posibles grumos de harina.
  4. Una vez tengamos lista la bechamel, añadir los taquitos de jamón.
  5. Mezclar con movimientos circulares, con ayuda de la espátula, hasta que el jamón esté repartido por toda la masa.
  6. Cocinar a fuego suave, mientras continuamos moviendo con la espalda, para que no se agarre al fondo de la cazuela.
  7. Una vez haya alcanzado el punto de ebullición, rectificar de sal, si fuera necesario.
  8. Cuando la masa se desprenda con facilidad del fondo y comience a adquirir un poco de brillo, verteremos la masa sobre una fuente adecuada al volumen de masa obtenido, y deja4 enfriar a temperatura ambiente.
  9. Una vez fría la masa, tapar con film de cocina y guardar en el frigorífico hasta que esté completamente fría y haya tomado cuerpo suficiente para poder formar las croquetas.


Del Empanado a la Inglesa y la Fritura.
  1. Con ayuda de dos cucharas, tomar pequeñas porciones de la masa de croquetas, y formarlas en quenelles.
  2. Pasar las croquetas por harina y cernirlas para retirar el exceso.
  3. Batir los huevos en un bol, con un poco de leche, (la leche ayuda a que no se produzca exceso de espuma al freírlas).
  4. Pasar las croquetas por el huevo batido. Pasándolas a un colador, para retirar el exceso.
  5. Pasar las croquetas por pan rallado, sacudiéndolas suavemente entre las manos, para que no se deformen. 
  6. Disponerlas en una bandeja (si no las vamos a freír todas, este es el momento en que se pueden congelar, en la misma bandeja, una vez congeladas, las desprendemos y se guardan en bolsas de congelación)
  7. Calentar abundante aceite, en una sartén. 
  8. Freír las croquetas por tandas, en el aceite bien caliente, hasta que se doren.
  9. Escurrir sobre papel absorbente.


De la Presentación y el Emplatado
  • Sobre un plato, disponer un totopo, por cada croqueta que vayamos a servir.
  • En el centro de cada totopo, poner un punto de mayonesa.
  • Disponer encima una hoja de rúcula, que sobresalga un poco del totopo.
  • Poner sobre la mayonesa, una croqueta recién frita.
  • Cubrir cada croqueta con una pequeña loncha de tocino de jamón ibérico de bellota.
  • Servir acompañadas con Regañá mini gourmet.















Comentarios

  1. Buenos días. Me gustaría saber en primer lugar ¿cuántas croquetas te salieron? Con un litro de leche ya salen bastantes y has empleado unas buenas cantidades de todo. Se nota que fueron para una celebración porque las vestiste de fiesta, menudo velo lleva cada novia, para morir de gusto. Para mi lo peor de las croquetas es que son muy entretenidas, cuando se hacen en cantidad sobre todo, y después apenas llegan a la mesa, como no tenga cuidado se las van comiendo al tiempo que las frío. Aparte de eso, debo reconocer que son muy apañadas, como receta de aprovechamiento son únicas, más que una tortilla diría yo, se pueden preparar de todo y congelan muy bien. En casa las que más gustan son las de pollo sobrante de caldo de puchero, pero las de calabacín, queso y nueces también triunfan. Y desde luego si les pongo estas por delante, se les saltan dos lagrimones. Son riquísimas.
    Un beso. Día soleado por aquí, ¡al fin!

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    1. Buenos días, Lola.
      No sé cómo no te has dado cuenta que en el encabezado de los ingredientes, indico las unidades y el peso aproximado de cada croqueta, es algo que suelo hacer por defecto, algo que me enseñó mi 'santo' acostumbrado a hacer el escandallo en su cocina, a mi me sirve de orientación a la hora de confeccionar los menús, y es que organizar una mesa para tantos comensales, como en mi familia, es necesario para no quedarse cortos, ni tampoco exceder el presupuesto. Bueno, que con estas cantidades salen unas 117 croquetas de unos 25 g aproximadamente, así que no te agobies, si son muchas, las congelas y verás qué alegría cuando quieras improvisar una cena o picoteo tonto, jajaja….
      Besos y feliz día de domingo soleado y radiante.

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  2. Buenos días, Concha: si lo llego a saber me hubiera presentado en tu casa con el táper a por mi ración de croquetas 😁. Algunas te sobrarían, digo yo.
    Me encantan las croquetas y el que les hayas puesto el velo de tocino ya es lo más. Prometo hacer tu receta en cuanto pueda, velo ibérico incluido, que lo he probado en algunos restaurantes, pero nunca lo he practicado en casa.
    Lo que no sabía era lo de añadir leche al huevo batido y me parece un truco genial. Te lo copio.
    Veo que utilizas la técnica de enharinar primero la croqueta, para luego pasarla por huevo y pan rallado. También he visto que lo hacen así varios cocineros de postín, Arguiñano incluido. Sin embargo, yo hago el primer rebozado con pan rallado, luego el huevo y, otra vez, pan rallado, así queda muy crujiente, incluso a veces, para el último rebozado, utilizo Panko. Algunas veces lo he intentado con harina y no se me da muy bien, quizás porque dejo la masa más blandita que la tuya.
    Y, por último, un par de preguntas ¿El tocino lo compras aparte o se lo quitas al jamón? y ¿Cómo consigues las láminas tan finitas?
    Besos y feliz domingo.

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    1. Buenos días, Gloria.
      Efectivamente sobraron unas cuantas, que voy sacando para dar el gusto a mi padre, porque son sus favoritas, es más, no quiere otras que estas, jajaja…
      El empanado a la inglesa, es infalible, sobre todo porque es más ligero que con doble capa de pan, tal como me dices que lo haces tú, además si mezclas pan rallado con panko a partes iguales, es la textura perfecta, ligera, crocante y no absorbe casi nada de aceite, ya verás la diferencia, merece la pena hacerlo tal cual. Otra cosa que puedes hacer, si como dices, la masa te queda blanda, antes de formar las croquetas le das un golpe de congelador, una media hora será suficiente, y ya verás como se hace más fácil.
      Y para concluir, el velo ibérico es de jamón cortado a cuchillo, solemos tener en casa casi todo el año, Bueno en verano menos por el calor, pero a veces también cae alguna paletilla. El secreto para que las lonchas queden ultrafinas sin romperse es tener un buen cuchillo jamonero, bien afilado, y la destreza de mi ‘santo’ para cortarlo, siendo especialista cortador de jamones en su trabajo.
      Besos y feliz día de domingo, por aquí casi primavera.

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  3. ¡Hola, Concha! Bueno, bueno… hoy has traído mi debilidad: las croquetas. Si no formo parte de la estadística, no es por falta de ganas, sino por responsabilidad conmigo misma. Como ya te comenté en alguna ocasión, las croquetas dulces sí que las tengo aparcadas, y creo que de forma irreversible.
    Tus croquetas son una explosión de sabor; vamos, una auténtica tentación para no parar. 😋😋
    En cuanto a cómo envolverlas, que cada uno lo haga como considere más oportuno. Yo no lo valoro como correcto o incorrecto, sino como la libre elección de cada cual. Lo importante es disfrutar en la mesa del buen yantar y de la excelente compañía.
    Feliz y soleada semana. Besotes.

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    1. Buenas tardes, Emma.
      Mira, nunca he probado croquetas dulces, que no digo yo que no, pero ni siquiera las he visto en ningún sitio, así que abres mi curiosidad con ganas de explorar en esa vertiente, jajaja...
      No soy yo de encorsetarme en normas fijas, en cuanto al empanado de las croquetas, si es a eso a lo que te refieres con lo de envolverlas, ahí si suelo ser más estricta, ya que una croqueta no da juego a experimentos, si bien el relleno puede ser infinito, según creatividad e ingredientes disponibles, la cobertura es la que es, y por mucho que nos guste innovar, para ser croqueta, debe de ir empanada según el método infalible y así disfrutarlas en todo su estado de perfección, jajaja...
      Besos y disfruta de esta preciosa tarde soleada de domingo.

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  4. Las CROQUETAS me vuelven loca, las adoro en todos sus sabores e ingredientes, y aunque mis preferidas son las de cocido, estoy segura de que estas tuyas las disfrutaría puede que mucho más; porque este velo como de Las Mil y Una Noches, :))) les tiene que dar un toque exquisito.
    Tiene su mérito preparar más de 300, te deberían obsequiar con una medalla al valor.
    MI QUERIDA REINA, TE ABRAZO FUERTE Y TE DIGO QUE TU RECETA ME HA ENCANTADO ^:^

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    1. Buenas tardes, Conxita.
      Ya ves que tener croquetas en el congelador, es una buena manera de darse un capricho de vez en cuando, sin necesidad de comerlas todas de una vez, ya que aguanta la congelación perfectamente.
      Estoy acostumbrada a cocinar para muchos comensales, y en navidad multiplico el trabajo por diez, pero me compensa, solo por compartirlo en la mesa con los míos.
      Beso y disfruta de una bonita tarde de domingo, por aquí fría, pero casi de primavera radiante.

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  5. Hola Concha. Suelo hacer croquetas con relativa frecuencia, pero no en tanta cantidad como tú. Parece que tu casa es un restaurante de postín.
    He visto en varios cocineros cocer la leche con hueso de jamón, yo no llego a tanto😂😂.
    Sin duda estás croquetas son las reinas y de la forma como las has hecho ya se sabe que deben estar exquisitas. Como para no dejar ni una.
    Un abrazo.

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    1. Buenas tardes, Juan.
      Gracias, y sí, no andas muy desencaminado ya que somos familia de profesionales de la cocina, no es por echarme flores, pero las croquetas me quedan deliciosas.
      Añadir un hueso de jamón a la leche, para la bechamel, es un punto extra a su favor, eso sí, ha de ser de jamón ibérico, para que el sabor sea perfecto.
      Saludos y buena tarde de domingo.

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  6. Soy amante de las croquetas, y estas son espectaculares. Me encanta la presentación. Un beset

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    1. Gracias, Paloma.
      Me alegra que te gusten. Besos y feliz semana.

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  7. Buenas noches Concha.
    Me he quedado muerta con esas cantidades industriales de croquetas que has preparado en Navidad .
    Con tanta práctica , no es de extrañar que te salgan perfectas como se puede apreciar en las imágenes , por no hablar de esa presentación que de por sí sola ya es un regalo para la vista.
    En casa nos gustan todas pero las que más triunfan son las de cecina con queso de cabra , las de queso Gorgonzola y las de queso Pria con dulce de manzana y nueces.
    Un abrazo .

    Bego de Acordes Culinarios

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    1. Buenas noches, Bego.
      Realmente la sorprendida soy yo con esas sugerencias que me acabas de regalar, siendo todo ingredientes que me gustan mucho, no he cocinado nunca croquetas con cecina, por ejemplo, ni con dulce de manzana, así que con tu permiso me llevo la idea a ver que salen, seguro que algo rico, jajaja...
      Lo cierto es que suelo hacer grandes cantidades de croquetas, a veces cuento con ayuda a la hora de empanarlas, pero no ha sido el caso de este año, que las he hecho todas yo sola, incluyendo la labor mas pesada, que es empanarlas y limpiar el zafarrancho que se monta en la cocina, jajaja..., pero lo hago sin que me pese, solo por el gusto de satisfacer a mi gente.
      Besos y feliz noche de domingo.

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  8. ¡Virgen del Camino, qué pinta Concha! No lo creerás pero nunca he elaborado croquetas de jamón. Así que algo claro tengo. El día que las haga, echaré mano de tan deliciosa receta. Qué maravilla de velo y de croquetas. Y es que hay que elegir buena materia prima, y tú lo has hecho.
    A mí me gustan mucho mucho pero ya te digo que no llego a 2 kilos y medio ni por asomo ¡Qué exageración! pero bueno, las estadísticas son las estadísticas.
    Gracias por compartir tu maravillosas receta.
    Feliz día y bonita semana.
    Super achuchón. Sil

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    1. Buenas tardes, Sil.
      Ya ves, para exagerado un español, jajaja…, no creo que tenga lógica, pues si los cálculos no me fallan, cabríamos a unas 24 o 25 croquetas diarias, y no sé yo si a mi, particularmente me cabrían, que por mucho que me gusten, no soy capaz de comer unas seis u ocho, y nunca a diario, jajaja…, pero bueno, ahí están los datos.
      Ésta receta es la tradicional, así que si te animas no tengas miedo, te garantizo que te salen perfectas.
      Besos y feliz semana para ti también.

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  9. Hola, Concha. Mira la hora, pero no me importaría comerme una como mínimo. Tienen que estar muy ricas. Todo lo que lleve jamón ibérico es éxito asegurado y por eso, ponerle el velo por encima, todo un acierto.
    Me llevo un par.
    Besos y feliz semana.

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    1. Buenos días, Marisa.
      Las croquetas están buenísimas y entran a cualquier hora del día, incluso ahora me comería una o dos, para desayunar.
      Besos.

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  10. Hola de nuevo Amore, pero bueno que me estas insinuando hacer el vermut, antes de comer un jueves, pues mira que de buena gana pillaba una de esas croquetas ahora, umm con ese velo divino, babeando me tienes.
    Por cierto esa media de cantidad al año, yo la supero ya te lo digo, jajaja.
    Por cierto he aprendido contigo algo nuevo que no sabia, lo de la leche en el huevo para que no espumee el aceite, gracias por el consejo amiga.
    Bueno y ahora te dejo que me voy a preparar mi comida que en nada estoy trabajando!!
    Besos

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    1. Pues sí, ya ve s que cualquier hora es buena para comer croquetas, pero la del vermut, es la mejor, sobre todo si lo compartes con tus amores, en un rarito de esos que con cuatro cositas, apañas un almuerzo de categoría.
      Y decía yo que las estadísticas eran lo que eran por algo, ¡Ja, ja, ja...!
      Besos.

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  11. Hola, guapísima. Menudas croquetas de jamón nos has hecho¡¡¡ Que penita verlas tan bien dispuestas y no poder hincarles el diente. Las croquetas de jamón que he comido en algunos restaurantes no me han gustado mucho. Siempre llevan poco jamón y solo comes bechamel. Pero estas que has hecho con esa cantidad importante de jamón del bueno y para intensificar su sabor la pata del jamón, es otra cosa. Y me olvidaba del velo fantástico de jamón que le has puesto por encima. Ya me gustaría probarlas, je,je. Y me comería más de una, seguro.

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    1. Buenas tardes, Mj.
      No seré yo quien tire por tierra el trabajo de otros, sabes que la hostelería es un mundo muy complicado, igual te comes unas croquetas de escándalo, en el bar más chiquitito, que de ricas habría que ponerles un monumento , jajaja…, que te vas al sitio más cool, pagando un precio casi obsceno, y sales con ganas de ponerles una reseña de las malas, y no lo haces porque muchas veces no depende de la propia cocina, sino del presupuesto que tengan y la libertad que deje en manos del profesional, el responsable del negocio.
      En casa hay una premisa, sino me gusta a mi, no se lo sirvo a nadie, así que no te quepa duda que estas croquetas están para ponerlas en un marco, jajaja…, por cierto que el jamón es del bueno, bueno, cerca de casa hay una tienda de productos Gourmet, de toda confianza, donde venden el mejor jamón de Jabugo que puedas imaginar, y claro, cuando quiero dame el gustazo, no tengo más que acercarme y comprar todo lo que se mete por los ojos.
      Besos y feliz finde.

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