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DBM | Recetas con Historia

Risotto de Tomate al aroma de Albahaca

De pequeña vivía en una casa, en la que el patio colindaba con los de los vecinos, apenas estaban separados por un muro de no más de un metro de altura, por el que podíamos pasar de una casa a otra sin dificultad, pero aun así, ninguno quebrantaba la privacidad de los demás.

Recuerdo como intercambiábamos, lo que se tenía, que si unas aceitunas recién aliñás, que si unos añejos para el puchero; mi padre se tomaba los domingo al mediodía, una copita de vino "Patacabra" de Espartinas, con José, nuestro vecino, y en el muro a modo de mesa ponían unas tapas de queso o chorizo de la matanza de su pueblo. A mi vecina Isabel, le gustaba el pan "pringao", unas ricas rebanás de pan frito que mi madre hacía los sábados para desayunar, ella entraba a mi casa, como si de la suya se tratara para tomárselas con el café recién hecho, pasándolas por un platillo que se ponía en el centro de la mesa, con azúcar y canela. Mi vecina Rafaela tenía 10 o 12 hijos, y uno de ellos trabajaba…

Fideuá de Almejas con Cangrejo de Río



Buenos tardes, hoy quiero compartir un riquísimo plato con todos, que carece de historia, pero yo al menos si la tengo y os la voy a contar.
El viernes, bien temprano me encaminé al mercado, con el propósito de abastecer mi despensa para el fin de semana; habitualmente cuando lo hago, suelo llevar una lista de la compra, por aquello de ahorrar tiempo, aunque lo que en realidad quiero hacer es ahorrar dinero. Misión imposible, al precio que está el mercado.
Contando que si te lías a echar cosas en la cesta, cuando te has olvidado la lista encima de la mesa de la cocina, el desconcierto es algo caótico en principio.
Si contamos con mi buena memoria, que por otro lado y de vez en cuando, sin saber porque me abandona, dejándome huérfana de pensamientos, me apaño bastante bien.
Os prometo, que ésta vez no me he pasado demasiado, además uno de los pocos caprichos que me he dado, fue comprar algo que no es habitual en mí, compré unos cangrejos de río, que estaban allí tan bonitos en el mostrador de la pescadería, diciéndome “lleváme a casa” cual Rodolfo langostino 😂
Una vez con la compra realizada, y por fin en mi cocina, tuve que pensar en la aplicación que les iba a dar, pues no era cuestión de desperdiciar la ocasión de lucirme en la mesa.
Nunca los había cocinado antes, así que opte por los que ya vienen cocidos. Y menos mal, porque al llegar a casa, surgen 500 mil imprevistos y al final siempre se trunca alguno de mis planes.
Debido al escaso tiempo que disponía para preparar el almuerzo, como siempre que me veo en ese brete, decidí atajar, y excelente decisión tomada, porque cada vez me gustan más los platos que se cocinan, sin mucho jaleo, pero que realmente quedan espectaculares de ricos que están.
Los cangrejos eran pequeñitos, pero matones, como decimos por aquí, pues tenían un sabor increíble, que casa a la perfección con el de las almejas, que en combinación con la pasta, hicieron que mi día terminara felizmente.
Espero que os guste, y que lo disfrutéis tanto como yo.



FIDEUÁ DE ALMEJAS CON CANGREJO DE RÍO

INGREDIENTES

  • 1 Kg de Almejas chirlas 
  • 500 gr de Fideos huecos 
  • 1 Cangrejo de Río por comensal 
  • ½ Cebolla 
  • 1 Pimiento verde 
  • 2 dientes de ajo 
  • 2 Tomates maduros 
  • Azafrán en hebras 
  • Perejil
  • 1 Hoja de laurel 
  • Aceite de Oliva Virgen Extra 
  • Agua y Sal

ELABORACIÓN

  • Lavar las almejas en abundante agua con sal, al menos dos veces.
  • Ponerlas en una cacerola amplia, cubiertas con agua fría. 
  • Llevar a ebullición, y cocer unos segundos, hasta que estén abiertas. 
  • Retirar inmediatamente del fuego, sacarlas del agua para que se enfríen un poco. 
  • Quitar las conchas y reservar las almejas. 
  • Decantar el caldo y reservar. 
  • Picar la cebolla, los pimientos y los ajos. 
  • En una cazuela con AOVE, hacer un sofrito. 
  • Añadir unas hebras de azafrán y los tomates rallados, la hoja de laurel y una pizca de sal. 
  • Cuando los tomates estén bien fritos, añadir la pasta, remover y cubrir con el caldo de las almejas bien caliente. Llevar a ebullición y cocinar unos 12 o 15 minutos aproximadamente. 
  • Añadir agua si vemos que se queda seco antes de terminar la cocción y rectificar de sal.
  • Cuando la pasta esté cocida al dente, añadir las almejas y el perejil picado fino. Remover y cocinar un minuto. 
  • Servir con un cangrejo por comensal.