jueves, 27 de marzo de 2014

Natillas Caseras

De origen impreciso, se piensa que nacieron en los fogones de los conventos, donde debido a su bajo coste económico, las hacía ideales en su alimentación; por su alto contenido en proteínas grasas y azúcares, su alto contenido energético saciaba el voraz apetito de personas que basaban su alimentación con pautas de sobriedad y austeridad. 

Las natillas son un postre lácteo muy extendido dentro de la gastronomía española. Se trata de una crema elaborada a base de leche, yemas de huevo, azúcar y aromas esenciales tales como la vainilla, la canela o el limón.

Las natillas son el postre que más nos gusta, en nuestra casa hartos de las que se hacen con polvos de sobre, o de las que venden precocinadas, decidí que ya era hora de cambiar y mi marido que estaba harto de hacerlas en su trabajo me enseñó su secreto mejor guardado... ja, ja, ja ... las natillas caseras. 

Se acabaron los sabores artificiales y poco naturales. Ahora por fin he descubierto el sabor más exquisito que podáis imaginar.


Natillas Caseras (Receta Mejorada)

Ingredientes                             

  • 1 l de leche
  • 4 o 5 yemas de huevo
  • 150/200 grs de azúcar
  • 40/50 grs de harina fina de maíz
  • 1 rama de canela
  • 1 cáscara de limón

Elaboración

  • En un cazo, poner 800 cc de leche con la rama de canela y la cáscara de limón. Cuando rompa el hervor, apagar el fuego y reservar.
  • En otro cazo, poner las yemas de los huevos (reservando las claras en un r preparado añadir poco a poco la leche, a la que previamente habremos quitado la rama de canela y la cáscara de limón, removiendo suavemente con la varilla.
  • Volver a poner a fuego suave, hasta que espese, sin dejar de remover.
  • Verter en los cuecipiente hermético, para otro fin; en el frigorífico se conservan en buen estado durante varios días).
  • Mezclar las yemas con el azúcar, agregar los restantes 200 cc de leche, batiendo ligeramente con una varilla de repostero, agregar la maicena y volver a batir.
  • Sobre esteencos o fuente donde las vayamos a presentar, pasándolas por un colador chino, para quitar la espuma que se habrá formado durante el batido, y asegurándonos de quitar los posibles grumos que se hayan podido formar, esto no es habitual, por lo que será necesario realizarlo según nuestro propio criterio.
  • Espolvorear con canela molida y decorar con galletitas integrales o mini María, o en su defecto galletas María de tamaño estándar. 
  • Servir bien frías.






martes, 25 de marzo de 2014

Revuelto de Calabacín y Bacon

Esta cena para dos no me la podía perder, algo sencillo pero exquisito, y es que a veces me gusta que me sorprendan, pero sin trabajar demasiado.
Con un calabacín tierno, una patata y unos huevos, el resultado un delicioso revuelto muy jugoso, pero con el huevo casi cuajado, pues como ya os he contado en más de una ocasión, no quiero huevo crudo.
La cena perfecta, y si te la ponen en bandeja, tan solo disfrutarla y por supuesto agradecerlo como es debido.
¡Muchísimas gracias!…



REVUELTO DE CALABACÍN Y BACON

INGREDIENTES


  • 1 calabacín verde
  • ½ cebolla blanca pequeña
  • 2 lonchas de bacon cortado a tiras
  • 4 huevos
  • 1 patata
  • Una pizca de albahaca seca
  • Una pizca de pimienta de Jamaica recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • 10 g de cebolla frita crujiente

ELABORACIÓN


  • Lavar bien el calabacín, secarlo con papel absorbente y cortarlo a láminas.
  • Picar la cebolla y pocharla en una sartén con un poco de aceite de oliva, añadir el bacon y el calabacín, saltear hasta que el calabacín se ponga tierno, sazonar al gusto, añadiendo la albahaca y una pizca de sal.
  • Poner los huevos y la patata frita a láminas.
  • Remover con cuidado, dando el punto de cuajado al huevo que más nos guste.
  • Servir con unas virutas de cebolla frita crujiente y un toque de pimienta de Jamaica por encima.








viernes, 21 de marzo de 2014

Judías Verdes Estofadas

Apenas quedan tres semanas para la Semana Santa y Sevilla lo presiente, sus calles huelen a azahar, el ambiente es ideal para pasear o sentarse en una terraza a tomarse un café, o preparar los últimos toques a las túnicas de aquellos que cuentan con impaciencia los días que faltan para hacer su estación de penitencia con su Hermandad.
Yo no pertenezco a ninguna, ni tampoco soy muy cofrade, pero en casa se vive con especial interés, ya que algunos miembros de mi familia si lo son y nos hacen copartícipes en su devoción.
Sobre todo este año, por diferentes motivos se vive con mayor expectación, además mi sobrina Carmencita hace su debut el Domingo de Ramos en la Hermandad de La Estrella, junto con mi sobrina Beatriz que lo lleva haciendo casi desde que nació;  yo me he visto implicada en su estreno, pues es a mí a quién le ha tocado hacerle la túnica y la capa necesarias para su vestimenta, y es que eso es lo que tiene saber coser, que te tienen todo el día con el hilo y la aguja entre costuras y retales.
No es cosa sencilla y ni os cuento todas las puntadas que hacen falta para que luzca perfecta en su salida, tantas que casi no me da tiempo de cocinar y mucho menos de editar una receta para compartirla con todos vosotros, por eso hoy os traigo un sencillo guiso, que se cocina bastante rápido y gusta mucho en casa.
Siempre que encuentro judías verdes muy frescas y tiernas en el mercado, y su precio es asequible, compro una gran cantidad de judías y cocino todos los platos que nos gustan.
El sabor de una judía fresca, es incomparable a una congelada, por eso nunca las compro congeladas, a pesar de la buena calidad que podemos encontrar hoy en día en el mercado.
Yo amo las verduras, y siempre las consumo lo más frescas posibles, y si son de cultivo ecológico, mejor todavía, por eso en verano nunca faltan en nuestra casa las que siembra mi padre, que son las mejores verduras que jamás encontrarás en ningún comercio.
Y es que como lo natural, con todos mis respetos, que se quiten los alimentos de bote.
Las judías servidas de este modo, mantienen todo su sabor, pues se cocinan en su propio jugo, conservando bien su color, ya que se hacen en pocos minutos. Además aportan poco contenido calórico, pues solo lleva añadido un poco de aceite de oliva, por lo que son muy recomendables para los que gustéis de llevar una dieta sana y equilibrada.
Perfecto.


JUDÍAS VERDES ESTOFADAS

Para 4 personas

INGREDIENTES


  • 800g de judías verdes plana
  • 8 patatas nuevas pequeñas
  • 3 tomates pequeños maduros
  • 1 pimiento rojo pequeño
  • 2 dientes de ajo
  • ½ cebolla blanca
  • Unas ramas de perejil
  • 1 hoja de laurel
  • 1 pastilla de caldo de verduras concentrado
  • Aceite de oliva virgen extra, sal.



ELABORACIÓN


  • Cortar las judías verdes en corte pluma, lavar bien y escurrir.
  • Lavar bien las patatas, pelarlas y cortarlas a taquitos, introducir en agua.
  • Picar la cebolla, el pimiento y el ajo cortado en rodajas.
  • Cortar el tomate y picarlo a dados.
  • Poner en una cacerola un poco de aceite de oliva, añadir la cebolla, el pimiento y el ajo, remover y pochar un poco. Añadir el tomate y fondearlo un poco.
  • Añadir las patatas escurridas y remover unos minutos.
  • Agregar las judías vedes, el perejil picado, la hoja de laurel y la pastilla de caldo de verduras. Remover un poco y tapar la olla a fuego suave, pasados unos minutos removemos con cuidado y añadimos, si fuera necesario, un poco de agua, para que las verduras se terminen de cocinar en el jugo que hayan soltado, no debe quedar un guiso caldoso, pero sí muy jugoso. Rectificar de sal en el último minuto.
  • El tiempo de cocción necesario irá en relación a la potencia del fuego y al punto que queramos dar a las judías, con unos 10 o 15 minutos, creo que serán suficientes, para que queden perfectas.





sábado, 15 de marzo de 2014

Lomo con Tomate

Primavera de tapeo.
A estas alturas, no creo que nadie dude que Sevilla sea la ciudad del tapeo por excelencia, y en la carta de los bares sevillanos se oferte un sinfín de ricas tapas que tienen contento a toda la clientela.
Si bien cada vez es mayor el número de nuevos sitios, en los que a modo de tapas, ofrecen platos de la nueva cocina o cocina de autor, en miniatura; transformándose de sencillos bares o tabernas, a sofisticados “gastrobares” o “taperías”, aquí verdaderamente, lo que sigue gustando y nunca decaerán, son esos sitios tradicionales que nos llenan de gozo y placer con sus sencillas tapitas de toda la vida y que en cuánto ponemos el pie dentro, el camarero nos recita de carrerilla, como si fuera el padrenuestro, dejándonos boquiabiertos con su capacidad de repetir mil veces el listado de tapas, sin equivocarse y casi sin respirar:
-Tenemos: El Lomo con Tomate, el chipirón, el pinchito, el menudo casero, las espinacas, el champiñón, el serranito, el pepito de lomo, el caprichito de pollo, el solomillo al whisky, el jamón de Jabugo, el queso manchego, la gamba blanca de Huelva…
-¿Y ahora que me pido yo?...Una de Lomo con Tomate, por favor.
Algunos lo tienen muy claro y siempre piden lo mismo, pero los indecisos, podemos probar cada día una o dos tapas diferentes, y así nos hacemos asiduos de los ricos y deliciosos manjares que nos satisfacen el paladar.
El plato que os traigo hoy, es uno de esos platos que por sencillos, permanecen en la carta de la mayoría de los bares y nunca decaerá.
El Lomo con Tomate, un rico plato de cocina casera tradicional, que a muchos gusta de vez en cuando, comerse una tapita con una cervecita bien fresquita y un trocito de pan para rebañar el plato, a la hora de tapear.


LOMO CON TOMATE

INGREDIENTES

  • 1 trozo de lomo alto de cerdo (1 kg aproximadamente)
  • 2 latas de tomates enteros en su jugo (1’500 kg aproximadamente)
  • 1 pimiento verde grande
  • 1 cebolla blanca
  • 1 rama de apio blanco
  • 1 hoja de laurel
  • Unas ramas de perejil
  • 1 pastilla de caldo de carne concentrado
  • ½ vaso de vino blanco
  • Sal, azúcar, pimienta negra recién molida, aceite de oliva virgen extra, agua.


ELABORACIÓN

  • Limpiar bien el trozo de lomo de toda la capa de grasa que pueda tener, lavar bien y secar con un papel absorbente. Cortar la carne a trozos no demasiado grandes, dados de 2 cm x 2 cm aproximadamente. 
  • Cortar y picar las verduras y hacer un sofrito, al que le añadiremos la carne con un poco de sal, una pizca de pimienta y la pastilla de caldo de carne desmenuzada, una vez pochadas las verduras. 
  • Regar con el vino blanco y agregar el perejil picado y la hoja de laurel. Dejar reducir el vino un poco antes de añadir agua en cantidad suficiente para que cubra la carne, hervir y tapar la olla a presión, cocinar durante unos 20 o 25 minutos, en función de lo tierna que sea la carne. 
  • Una vez pasado el tiempo, procedemos a destapar la olla, probamos que la carne esté tierna, y si es así, sacaremos con una espumadera la carne a un bol y reservamos tapada. 
  • A los jugos de cocción del lomo, le añadimos el tomate y lo trituramos con la batidora. Llevamos a ebullición y dejamos que reduzca a fuego fuerte, lo taparemos con una tapadera con orificios que dejen escapar el vapor, pero eviten las salpicaduras; cuando vaya espesando la salsa, reduciremos el fuego y rectificamos de sal y de acidez añadiendo un poco de azúcar. 
  • Cuando la salsa esté bastante espesa para que no quede acuoso el guiso (debe brillar un poco el aceite por encima), introducimos la carne y cocinamos un minuto, damos el punto de sal y dulzor y dejamos reposar, antes de servir. 
  • Como guarnición le pondremos unas patatas fritas bastón o cerilla. 
  • Este guiso es mejor de vísperas pues el sabor se potencia con el reposo, mejorando notablemente. 



¡Feliz fin de semana!...nos vemos en los bares.


miércoles, 12 de marzo de 2014

Soldaditos de Pavía

Ya casi es primavera y se huele en las calles, por eso hoy os traigo una delicia de la cocina sevillana, típicas en los bares de tapas de los de antes, imprescindibles en Semana Santa cuando entre Paso y Paso, hacemos una "paraita" para tomarnos una pavía de bacalao con una cervecita bien fresquita, y así de paso darle un descanso a nuestros doloridos pies, cansados de esa espera interminable a que nuestra Hermandad favorita suba por la Cuesta del Bacalao.

Las pavías de bacalao o de merluza, más conocidas como Soldaditos de Pavía, se piensa que deben su nombre al color del uniforme  que usaban los húsares en la batalla del mismo nombre, aunque hay cientos de historias sobre ello ninguna se puede decir que sea la más creíble debido a lo difuso de su documentación. 

A veces se le puede añadir unas hebras de azafrán o un poco de colorante para acentuar su color, pero nosotros hemos optado por dejarlas con un suave color dorado resultado de la fritura con aceite. 

Son típicas de bares y tascas y a veces se acompañan con tiras de pimiento morrón, mayonesa o un poco de salsa de tomate.



SOLDADITOS DE PAVÍA

INGREDIENTES

  • ½ kg de lomos de bacalao desalado y sin espinas o de lomos de merluza.

PARA LA PASTA ORLY:

  • 250 grs de harina, 2 c/s de aceite, 3 huevos, 2 dl de cerveza, agua c/n, sal.
  • * La cerveza no se nota después de frita. Se pone como una levadura, resultando una pasta ligera y crocante.





ELABORACIÓN

  • Cortar el bacalao una vez desalado en tiras de unos 9 cm de largo por 1 ½ cm de ancho.
  • Si optamos por merluza sazonar ligeramente.
  • Poner en un bol los huevos, el aceite y la sal; batir un poco con un tenedor y a continuación echar toda la harina. Mezclar con una cuchara de madera y desleír con la cerveza y un poco de agua. No tiene que ser muy espesa; bastará con que se pegue bien a la cuchara, envolviéndola con una capa fina. Dejar reposar en sitio templado unas dos o tres horas, antes de usar.
  • *Aunque resulte una pasta espesa, no importará, pues habrá que añadir agua para ponerla al punto cuándo se vaya a usar. Se hace la prueba echando en el aceite bien caliente una cucharada de pasta; mientras no quede bien ligera y crocante habrá que añadir más agua.
  • Una vez comprobado el punto de la pasta envolver las tiras de bacalao o merluza con la pasta Orly y freír en abundante aceite de oliva caliente.
  • *También se puede añadir un poco de perejil muy finamente picado o ajo prensado para aportar un toque de sabor diferente.


















domingo, 9 de marzo de 2014

Pasta con Pesto Rojo

Hoy hemos querido hacer por primera vez un plato de pasta basado en el tradicional pesto italiano.

El pesto es una pasta verde elaborada básicamente con aceite de oliva, ajo, albahaca fresca, piñones y queso parmesano.

En nuestra casa queremos darle un giro y cambiarlo totalmente, elaborando un pesto con los mismos principios, pero sustituyendo algunos de los ingredientes básicos, además del modo de elaborarlo.

Hemos cambiado la albahaca fresca por albahaca seca, que nos aporta un sabor similar pero no da el color verde característico. Y los piñones han sido sustituidos por unas ricas nueces del pirineo, cambiando el sabor básicamente, con lo que hemos obtenido un pesto diferente, único y delicioso.

Además en vez de triturarlo todo en crudo, le hemos dado un ligero golpe de calor al fuego para atenuar la fortaleza del ajo y consiguiendo que el pesto esté caliente al servirlo.

El resultado de todos estos cambios ha merecido la pena, pues hemos creado un riquísimo plato de pasta que sin duda volveremos a elaborar en más de una ocasión.

MARGARITAS CON PESTO ROJO

(Para 2 personas)


INGREDIENTES

  • 250 gr de margaritas con vegetales
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo
  • 1 tomate rojo maduro
  • 6 tomates secos
  • 8 nueces         
  • 1 c/p de albahaca seca
  • 1 c/p de azúcar
  • 30 gr de parmesano recién rallado

ELABORACIÓN

  • Cocer la pasta en abundante agua salada.
  • En un cazo, poner la mitad del aceite y añadir los dos ajos prensados, dorar un poco y añadir el tomate pelado y picado, remover y añadir los tomates secos cortados en trozos, cuándo el tomate seco comience a ablandarse, le añadimos las nueces peladas y troceadas, removemos y añadimos la albahaca y el azúcar, apagamos el fuego y le rallamos el queso parmesano.
  • Verter todo en el vaso de la batidora junto al resto de aceite y batir, hasta obtener una pasta densa y fina.
  • Escurrir la pasta una vez cocida y mezclar con el pesto antes de servir con un poco más de parmesano recién rallado por encima.
  • *La albahaca en este pesto debe ser seca, con ello conseguimos todo el aroma de albahaca, pero no aportamos color verdoso al pesto.
  • *El azúcar es aproximado necesitándose tan solo la cantidad suficiente para neutralizar la acidez del tomate natural.
  • * Si el pesto nos queda demasiado denso y lo queremos aligerar, le añadiremos un poco de agua (una o dos cucharadas soperas serán suficientes), y lo mezclamos ligeramente.
  • Hacer el pesto justo antes de comerlo para no tener que calentar demasiado, si no queremos que se separe el aceite emulsionado.



martes, 4 de marzo de 2014

Bocadillos

Para hacer un buen bocadillo tan solo hay un ingrediente indispensable, el panEl resto de ingredientes son de elección libre.
Podemos hacer desde el más básico bocadillo de pan con aceite o mantequilla, hasta el más sofisticado de los bocadillos en el que podamos pensar, todo depende de lo que tengamos a mano.
Se me ocurren muchísimos bocadillos que os pueda sugerir, para un tentempié, una merienda o incluso para una cena rápida.
Recuerdo especialmente aquellos bocadillos que mi madre nos preparaba a mis hermanas y a mí para merendar en casa, en el colegio o cuándo íbamos de excursión o a pasar la tarde en el campo.
El de pan con chocolate, el de Nocilla, el de leche condensada, el de mortadela italiana, el de chorizo, el de salchichón, el de queso, el de jamón, etc., etc., cualquiera de ellos estaba riquísimo, no sé si eran las manos de mi madre o las ganas con las que los comía, el caso es que ya nada sabe cómo lo de antes.
Mi favorito era una combinación que me hacía en verano con jamón cocido, chorizo y salchichón a partes iguales, aunque no se me puede olvidar el que me hacía para el recreo del colegio, cuándo tenía algún resto de pescado frito o carne del puchero, y con un huevo y una ramita de perejil, me hacía una tortilla que estaba de escándalo.
Y como no mencionar aquí, cuando íbamos a casa de mi abuela y me hacía para merendar ese bollo de pan recién horneado con leña con una tortilla francesa con una puntita de ajo y unas hojas de perejil… ¡Ay Dios mío!, qué recuerdos.

Y como olvidarme del famoso bocata de calamares, que en las ocasiones en que he visitado Madrid, no he podido dejar de comer. ¡¡Imprescindible!!.
Aquí os dejo un pequeño repertorio de algunos de nuestros bocadillos, si os apetece comer uno tan sólo tenéis que echar una miradita al siguiente vídeo y os entrarán unas ganas locas de pillar el que sea, la boca se os hará agua y seguro que saldréis disparados hacia la cocina a ver cuál es el que os haréis más rápido…ja, ja, ja.

Uno, dos y tres y ¡a comer!

Bocadillos

TODOS LOS BOCADILLOS DE NUESTRA CASA


  1. BOCATA DE ATÚN (Ver Receta)
  2. BOCADILLO DE ATÚN CREMOSO (Ver Receta)  
  3. BOCADILLO BAGUETTE (Ver Receta)
  4. BOCADILLO CHAPATA (Ver Receta)
  5. BOCADILLO CREMOSO DE CHIPS CON CHORIZO (Ver Receta)
  6. BOCADILLO DE CHORIZO CON PATATAS FRITAS (Ver Receta)
  7. BOCADILLO IBÉRICO (Ver Receta)
  8. CHIPÁ (Ver Receta)
  9. HAMBURGUESA A LA ROMANA (Ver Receta )
  10. HAMBURGUESAS DE PAVO Y POLLO (Ver Receta)
  11. FALSA HAMBURGUESA DE PAVO (Ver Receta)
  12. FALSA HAMBURGUESA DE PAVO CON SALSA DE SOJA Y CEBOLLA POCHEADA (Ver Receta)
  13. MINI BURGUERS DE TERNERA (Ver Receta)
  14. MINI MONTADITOS DE REVUELTO DE CHAMPIÑÓN Y JAMÓN (Ver Receta)
  15. MONTADITO DE PRESA IBÉRICA (Ver Receta)
  16. PANINO TOSCANO (Ver Receta)
  17. PASTEL DE MARISCO – EXPRESS (Ver Receta)
  18. PIADINA (Ver Receta)
  19. SANDWICH DE MIGA (Ver Receta)
  20. SANDWICH DE POLLO CON SOJA (Ver Receta)
  21. SANDWICHES “MIX” (Ver Receta)
  22. SERRANITO (Ver Receta)
  23. SMØRREBRØD, Bocadillos Daneses (Ver Receta)
  24. SMØRREBRØD DE TOMATE, QUESO Y PIMIENTOS ASADOS (Ver Receta)