sábado, 30 de noviembre de 2013

Cabello de Ángel

El cabello de ángel o dulce de calabaza, es un dulce elaborado con las fibras caramelizadas de la pulpa de la cidra cayote y azúcar en igual proporción de peso, piel de limón y canela en rama para aromatizarlo.
El cabello de ángel se elabora mediante cocción de la pulpa de la calabaza de cidra o almizclera, cuya carne es jugosa, blanca y fibrosa, con azúcar hasta que se deshace en unas hebras finas de color amarillo dorado, que se asemejan a una cabellera rubia enredada, de ahí su nombre.
El dulce resultante, que consta de filamentos delgados de color blanco transparente o ligeramente dorado, se emplea como relleno para pasteles, tartas, o empanadillas dulces.
Este dulce tan tradicional es tan fácil de elaborar, como difícil de encontrar la receta en ningún libro de repostería o confitería.
Por eso yo siempre recurro a mi madre, que tiene unas manos divinas y cocina como los ángeles, fue ella la que me enseñó esta y otras muchas recetas, de las que hoy quiero compartir con vosotros su maravilloso buen hacer en la cocina.


CABELLO DE ÁNGEL

INGREDIENTES

  • 1 Calabaza cidra
  • azúcar, el mismo peso de la cidra una vez cocida y bien escurrida sin piel
  • 1 trocito de piel de limón
  • 1 trocito de rama de canela
  • 1 chorrito de agua.

ELABORACIÓN

  • Lavar bien la calabaza y cortarla en dos por la mitad, ponerla a cocer con abundante agua hasta que esté completamente tierna la pulpa, la piel estará aun dura. 
  • Sacar la pulpa con una cuchara, raspando bien la piel toda la pulpa dejándola lo más limpia posible, e ir poniéndola en un colador para que escurra. 
  • El agua de la cocción, la piel y las pipas se desecharán una vez hayamos sacado toda la pulpa. 
  • Una vez bien escurrida, la presionaremos para dejarla lo más seca posible, sacaremos las hebras de la cidra para que quede bien suelta. 
  • Pesar la cidra y poner la misma cantidad de peso en azúcar. 
  • Poner el azúcar en una olla con el trocito de canela y la piel de limón, añadir un chorrito de agua para ayudar a que se diluya fácilmente. 
  • Agregar la cidra y cocer a fuego medio, hasta que se seque completamente sin que llegue a caramelizar el azúcar. 
  • Una vez cocinado el cabello de ángel, lo podemos guardar bien tapado en el frigorífico, conservándose en buen estado durante varias semanas. 
  • Al ser una confitura lo podemos envasar en tarros de cristal y proceder a esterilizarlo como lo haríamos para una mermelada, con lo que se conservaría durante meses.























viernes, 29 de noviembre de 2013

Merienda de Otoño

En cuanto llegan las tardes frías del otoño, nos reunimos en casa para merendar con toda la familia, y así de paso charlar sobre los preparativos de las cenas y comidas de los días de Navidad. Nuestras reuniones dan para mucho pues entre unos y otros, somos 25 personas. 

Este año tenemos un miembro más en la familia, el pequeño Gabriel de tan solo 2 meses, y nos tiene a todos enamorados, es tan pequeño, tierno y dulce, que no podemos resistirnos a comérnoslo a besitos. 

Pero lo que si no podemos resistir es la tentación de hacer unos ricos dulces caseros, que al ser tantos en casa, hay que hacerlos en grandes cantidades. 

Este año el ritual ha comenzado con un buen lebrillo de roscos  y un buen azafate de empanadillas de cabello de ángel y como colofón una fuente de panqueques, que estaban buenísimos. No quedó ni uno, y ya estamos pensando en los próximo que vamos a hacer. 

Aquí os dejo la receta de los roscos caseros y de los pan cakes, que ya compartí con vosotros anteriormente, para que vayáis haciendo boca ..., próximamente os presentaré la receta de como hacer el cabello de ángel y las empanadillas, pero eso será otro día...

No necesitamos ninguna excusa para merendar en familia, pero si además es en tono festivo el disfrute se dispara hasta el infinito y más allá...


*Roscos Caseros (Ver Receta )

*Panqueques (Ver Receta )















jueves, 28 de noviembre de 2013

Ensaladilla

No es necesaria tener ninguna excusa para preparar una comida digna de cualquier festín.

Da igual lo que sea, pero nos  montamos un banquete en un abrir y cerrar de ojos.

La verdad que no es que tenga otra receta diferente para la ensaladilla rusa, lo que realmente me apetece es enseñaros otra de las muchas decoraciones que solemos hacer cuando la cocinamos.

Y es que cuando nos metemos en la cocina con tiempo, no hay quién nos pare...ja, ja, ja.  Bromas a parte, ya sea carne o pescado, lo que no puede faltar es una buena ensaladilla, pues nos gusta a todos y nunca sobran ni las migas.



Espero que os guste y ya os enseñaré la próxima que preparemos...

*Ensaladilla Rusa (Ver Receta )

*Ensaladilla Vegetariana (Ver Receta )
















lunes, 25 de noviembre de 2013

Castañas Asadas

Al llegar los primeros días fríos del otoño, comienza a oler en todas las calles a ese característico aroma de castañas asadas, inundándolo todo.
Es típico, en todas las ciudades españolas ver el carrito del castañero asándolas en un puchero al calor de las brasas del picón de encina, e irresistible comerse unas pocas servidas en un cartucho de papel de periódico, y casi quemándonos las manos, comérnoslas poniéndonos los dedos negros del hollín del asado, que a su vez es lo que les da ese rico sabor dulce, que nos recuerda que el invierno está por llegar y con él se aproxima la navidad.
Quiero dedicar esta receta a mi querida amiga Carmen M. Beleño, ella tuvo la ocasión de recoger unas ricas castañas en la Sierra de Aracena y regalarnos algunas, que estaban buenísimas por cierto.
Nosotros en casa las asamos en una sartén y aunque no tienen el mismo sabor que las del castañero, no dejan de estar muy sabrosas.
A veces también las asamos en los rescoldos de la chimenea cuando está encendida, y el humillo de la leña de encina las perfuma, asemejándolas a las de la calle.
Carmen espero que te gusten y que las disfrutes… ¡A tu salud!

CASTAÑAS ASADAS

INGREDIENTES

  • 500 gr de castañas
  • sal

ELABORACIÓN

  • Practicar un corte por la mitad a las castañas y ponerlas en una sartén al fuego, con una pizca de sal.
  • Cocinarlas lentamente y removiéndolas de vez en cuando, tapándolas para que se hagan mejor por dentro y no queden crudas.
  • Servir calientes sobre una hoja de periódico.